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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}

Del invierno a la primavera, de la nieve al lloro de la viña

Arrancamos una nueva sección en SPOONFUL con muchas ganas de transmitiros nuestro amor por el vino. Desde El Educador en Vinos vamos a compartir con vosotros nuestros conocimientos en este mundo tan apasionante, como muchas veces desconocido, que es el mundo del vino.

 

Dejamos atrás el frío invierno 2017-2018 que nos da esperanzas con un buen inicio de temporada, “año de nieves, año de bienes”. Las nevadas van a dejar una buena reserva de agua en el suelo, pero lo más importante es que van a dejar limpio el viñedo y las cepas de futuros problemas con enfermedades provocadas por hongos. (foto de apertura: nieve en la Sonsierra Riojana).

En invierno, aprovechando el sueño de las viñas realizamos la poda, que nos permite controlar, tanto el crecimiento de la planta como su rendimiento previsto para la vendimia. Podemos contar el número de yemas para controlar la producción anual. Cada planta necesita una poda diferente y en 'Rioja' son:

 

- Variedades blancas: Chardonnay, Sauvignon blanc, Verdejo, Maturana blanca, Tempranillo blanco y Turruntés, la carga máxima de yemas será de 16 por cepa.

 

- Para la variedad Garnacha será de 14 yemas por cepa.

 

- Para el resto de las variedades será de 12 yemas por cepa.

 

Yo se que esto os suena un poco a chino, pero no os preocupéis que iremos aclarando terminología en cada artículo nuevo. Poco a poco.

 

Arrancamos en este primer artículo a la par que da sus primeros pasos la primavera, una temporada de renacimiento, una temporada que “la sangre altera” y no solo en los humanos sino también en la madre naturaleza.

Las viñas empiezan a despertar poco a poco de su letargo invernal, o lo que llamamos en nuestro gremio, “reposo vegetativo”.  Y tal y como nuestra sangre se empieza a calentar con las temperaturas más templadas y nuestras alergias empiezan a hacer estragos en nuestro sistema respiratorio, la savia de las cepas va a empezar a circular de nuevo por la planta. Va a empezar a tener lugar uno de los fenómenos más bonitos en los viñedos: los lloros de la viña. Es el comienzo de un nuevo año, y el despertar de las viñas. También empiezan los meses más delicados de la planta expuesta a posibles heladas (voy a tocar madera que trae mal fario). Empieza otra vez el trabajo en el viñedo y empezamos con nuestro primer artículo en SPOONFUL. Muchos nervios y muchas ganas. Nos vemos la semana que viene./José Ramón Jiménez Berger 'El Educador en Vinos'.

 

 



Autor: José Ramón Jiménez Berger

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