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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}

'No culpable', de Viveca Sten

No culpable es la tercera entrega de la serie negra protagonizada por Thomas Andreasson y Nora Linde creada por la autora sueca Viveca Sten, precedida de las novelas En aguas tranquilas y Círculos cerrados.

 

Sten saltó a la fama literaria en 2008 gracias a la publicación de la primera novela de esta saga, (En aguas tranquilas) y su estreno fue un gran éxito, tanto en Suecia como en otros países europeos. Se convirtió en todo un referente de la novela negra escandinava y en una de las escritoras más populares de su país.

 

En No culpable, Sten nos acerca de nuevo a la pequeña isla de Sandhman donde una oscura y fría noche de otoño una joven desaparece sin dejar rastro. La organización de la investigación  recae  sobre  Thomas  Andreasson,  inspector  de  la policía de Nacka. El mal tiempo dificulta las tareas de búsqueda y la policía se ve obligada a abandonarlas, aun sabiendo que eso implica perder todas las esperanzas de encontrar a la joven con vida.

Apenas unos meses más tarde, el invierno cubre Sandhamn con una gélida y blanca capa de nieve. La isla es el destino que Nora Linde ha escogido para viajar con sus hijos, tras descubrir que su marido le es infiel. Pero en Sandhamn no va a encontrar la paz deseada. Un día sus hijos junto con unos amigos se adentran en el bosque sin imaginar la macabra sorpresa que allí les espera y que no van a olvidar jamás.

 

En paralelo, Sten nos cuenta también la historia de Gottfrid, su esposa Vendela, y sus hijos Thorwald y Kristine a principios del siglo XX. Sus secretos, que salen a la luz un siglo después, serán la clave para resolver el caso.

 

Los que leáis de forma habitual novela negra escandinava ya os habréis dado cuenta de que suele haber un componente común en todas ellas, o en casi todas, y que tiene que ver con la estructura. Son muchos los autores que optan por contarnos sus historias a través de varios tiempos. Es una forma, a mi parecer, de dar una mayor agilidad  a la lectura, de crear una curiosidad doble o incluso triple en el lector (hay autores que optan incluso por más de dos tiempos narrativos, aunque lo normal suele ser dos) y de conseguir una historia más redonda, más formada y mejor concluida donde los detalles importan y mucho.

 

Sten también sigue esta premisa y crea de este modo un thriller emocionante, escrito en dos tiempos donde pasado y presente confluyen para ofrecer respuestas a las múltiples preguntas que van surgiendo a lo largo de la lectura de la novela.

 

Con una prosa directa que aligera la lectura, la hace rápida y adictiva, Sten rodea su historia de la ausencia de culpa, sobre todo en el relato actual, pero no entendido este hecho porque no exista la culpa o un culpable sino porque los culpables quizá no lo son tanto. O sí…

 

Me ha sorprendido gratamente esta forma de enfocar la trama y las responsabilidades de unos y otros. Se trata de una culpa cargada, impuesta y muchas veces transmitida a través de la cual la inocencia o culpabilidad se diluyen dando como resultado un mayor realismo narrativo donde las cosas no siempre son negras o blancas; donde los grises abundan y la culpa, por acción, pero también por omisión, incluso como imputación, no está clara.

 

Me ha atrapado y me ha gustado la forma de tratar la culpa, los grises que crea y también la cotidianeidad con la que Sten envuelve a sus personajes. Esa combinación hace que la historia relatada por la autora en No culpable  resulte más real y verosímil. Quizá por eso debo reconocer que he estado despistada a la hora de adivinar quién era el responsable final de los hechos narrados. Tenía mis sospechas, claro, pero hasta casi el final del libro no he conseguido unir todas las piezas y eso me alegra. Me ha gustado no saber, no adivinar fácilmente quién era el responsable y por qué. Me ha gustado que la zanahoria siguiera casi hasta el final para que leer el libro fuera, de verdad, un placer y no un trámite para corroborar si uno está o no en lo cierto.

 

En conclusión, se trata de un libro de fácil lectura, ágil, muy entretenido donde al margen de leer e investigar sobre crímenes y asesinos, uno puede reflexionar sobre el poder de la culpa en todas sus variantes y sobre lo peligrosa que es su sombra./Verónica García Peña, 'El ladrón de sueños' es su última novela.



Autor: Verónica García Peña

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