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{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}

'Estás preciosa'

Estás preciosa con ese vestido nuevo que llevas puesto, ese que te hace el culo tan redondo, casi perfecto. Con ese gloss brillante en tus labios que aumenta su volumen, y esas gafas de pasta que aunque no las necesites están de moda. Y por eso las llevas.

 

Pero, ¿sabes una cosa? Estás preciosa sin todo ello...

 

Estás preciosa sin extensiones en el pelo, sin maquillaje, con tus pestañas auténticas enredadas en el último sueño, y tus uñas sin manicura pero en mi espalda.

 

Estás preciosa con tus tacones y sin ellos, descalza y con cualquier cosa que te pongas, y yo te veo más preciosa aún cuando me dejas quitártela. Estás preciosa sin cirugía en el pecho ni sujetadores de relleno. Sin un par de kilos más, ni diez kilos menos, así, con los kilos de un plato de verduras o tres tostadas de Nutella, tal cual te ves en el espejo.

 

Estás preciosa en tus lunes olor a café y legañas y en tus domingos con sabor a miel y resaca.

 

Estás preciosa bajo la lluvia o por encima de ella, con tu tez morena de agosto y en la palidez de la gripe del más frío invierno.

 

Estás preciosa cuando me miras, y tu sonrisa es capaz de derretir infiernos, de incendiar el miedo, de acabar con el vértigo que te provoca ese fuego helado que te ahoga por dentro. Así, con tus dientes desordenados pero auténticos. Así, naturalmente imperfecta.

 

Estás preciosa aquí, allí o en Roma, y si seguimos todos los caminos también estás preciosa en cualquiera de tus fotografías, ya sea si las subes a las redes sociales o si te las quedas para ti, como si fueran el secreto mejor guardado de la historia que decides compartir conmigo.

 

Estás preciosa por tus maneras por tus valores por tus dudas, por tus inquietudes, por tu ser. Por tu esencia.

 

Pero sobre todo, estás preciosa porque lo eres, con todas esas cosas, por supuesto, y sin ellas también. Porque no necesitas adornos para serlo, aunque tú todavía no te hayas dado cuenta. Porque ninguna de esas cosas te hará sentir preciosa cuando lo que buscas es sentirte preciosa para los demás, mientras algo en el fondo, en el muy fondo, en lo más profundo de ti, no te deja sentir lo preciosa que eres.

 

Estás preciosa cuando te quieres, cuando no buscas que lo haga el resto. Y es que si no te ves preciosa, no es que no vayan a quererte. Es que van a quererte mal.

 

Y te mereces sembrar tus propias cosechas, no recoger las que otros sembraron. Por eso. Porque eres preciosa.

 

Y te mereces vivir sin miedo al desengaño de encontrarte de nuevo contigo y descubrir que no te quieres a tu lado. Te mereces saltar sin vértigo al vacío para llenarlo con lo más bonito que tienes. Tú.

 

Eres mujer, preciosa. No seas tonta. Vive, ama, lucha.

 

No seas tonta. Quiérete.

 

/Raquel Villar



Autor: Raquel Villar

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