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{VIVIR / VIDA EN LA CIUDAD}

La creatividad callejea por los comercios de la ciudad

22 creadores intervienen en 22 comercios de Logroño dentro de LOVISUAL

Hay quien dice que el comercio puede cambiar el destino de una ciudad. En ese aspecto, al menos, coincide con el arte y la creatividad. Las tiendas, trabajen el sector que trabajen, tienen la capacidad –cuando el paso del tiempo y el buen hacer les acompañan- de transformarse en emblemas y adueñarse de esquinas que enlazan avenidas, de atrapar calles entrelazando un escaparate con otro e, incluso, de prender luz en oscuros pasajes. Los buenos comercios, de alguna manera, son personajes de la obra que representan plazas, parques, soportales, peatonales, palacios, templos y edificios singulares. En Logroño, hasta el 16 de octubre, comercio y creatividad caminan de la mano a través de LOVISUAL. Las tiendas juegan a ser galerías de arte y los creadores buscan en sus productos la inspiración que les lleva a intervenir.

 

LOVISUAL, organizado por la Asociación Cultural Visual con el patrocinio del Ayuntamiento de Logroño, es un evento que busca vincular a comerciantes y creadores a través de sus intervenciones en fachadas y escaparates, al tiempo que les concede visibilidad a ambos. Es una extraordinaria oportunidad para conocer el trabajo de creadores de distintos ámbitos, desde ilustradores, a fotógrafos, escenógrafos, artistas, arquitectos, o diseñadores; también para aproximarse a una serie de espacios comerciales que aportan un valor añadido a través de la especialización y el diseño.
Son 22 comercios y 22 propuestas creativas, ya sean individuales o planteadas por equipos multidisciplinares, que recorren el Cascos Antiguo, así como algunas de las principales zonas comerciales de la ciudad. En Casa Eduardo, en la calle Capitán Gallarza, puedes encontrar todos y cada uno de productos típicos riojanos. Ahí, frente a la plaza de Abastos y en una de las calles más transitada del Casco Antiguo, ha intervenido Marina Fernández Ramos, arquitecta que trabaja en el estudio Subamarina. Un toldo de color amarillo resalta sobre el acceso a la tienda. Parece querer dar continuidad a la relación del comercio con las galerías de las viviendas que completan el edificio a lo alto. Explica Marina que ‘Toldo Decó’, como se denomina la intervención, “activa un nuevo espacio de relación entre la calle y el interior del establecimiento”.  Toldo Decó está confeccionado a mano y consiste en un artefacto muy ligero y desmontable que se instala en la fachada del edificio. El toldo queda cosido a la balconada existente mediante cinchas textiles. Su construcción se realiza utilizando una estructura de cañas de bambú y un acabado de tela de cometas (tejido de Nylon), ligera e impermeable.

 

A cinco minutos andando, en la calle Saturnino Ulargui se encuentra la tienda  Emesa, soluciones informáticas y ha sido el comercio elegido por el interiorista Abel Llaría Orbegozo. En su interior ha desarrollado la instalación Computer love, un homenaje a Alan Turing, matemático inglés, considerado uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna. Turinga es responsable del descifrado de los códigos nazis durante la segunda guerra mundial. Su carrera  terminó tras ser procesado por homosexualidad en 1952. Dos años después del juicio, en 1954, se suicidó comiendo una manzana envenenada con cianuro -de ahí el logo de Apple. Computer Love está compuesta por un gran corazón volumétrico de cerámica, formado por ceros y unos -sistema de numeración binario que se utiliza en los ordenadores-, ya que a Alan Turing se le condenó por amar.

 

En las inmediaciones de Gran Vía, en la calle Labradores, surge Mikonos, moda y complementos de mujer. Sobre su fachada han actuado la arquitecta Cristina Irala y el fotógrafo Juan Patiño. Apuntan, mientras presentan su intervención, que llevaban tiempo persiguiendo un proyecto en el que trabajar de la mano. Ese proyecto ha sido ‘Triangular’. “La pieza –explican -como base el triángulo (como celda o parte de un patrón repetitivo) formando una red orgánica de varias caras diferentes entre sí. Los distintos planos de la estructura crean un juego de luz, color y volumen. Esta propuesta intenta atraer todo tipo de miradas. Es una huida de cualquier elitismo estético. Placer visual en la vía pública a la vista de cualquier paseante. La pieza es un recibimiento, una bienvenida dónde el espectador decidirá cuánto dura su estancia, el tiempo de recreación es voluntario y como las lecturas y su orden son aleatorias”.
La Vinoteca Larría abre sus puertas en la calle Pérez Galdós y durante los próximos días además de ofrecer los mejores ‘riojas’, los arropará con las siempre mágicas fotografías de Marta Corada. Bajo el título de ‘Una vendimia’, Corada propone una instalación fotográfica con la vendimia como protagonista y las botellas de vino como sorporte.

De vuelta a la Gran Vía y a penas de unos metros de la intersección de la calle Chile, unos triángulos de colores sobre la acera y suspendidos sobre la puerta de entrada a Anayvi (lencería) anuncia la presencia de una propuesta de LOVISUAL. Así es, se trata de ‘Urban Kaleidoscope’ y lleva la firma de Tríptico, estudio de arquitectura. La propuesta se basa en la materialización del concepto de caleidoscopio. “Un juego de colores, luces y reflejos que juegan a cambiar un espacio a lo largo del día. Una instalación estática que genera un espacio en movimiento constante”. ‘Urban Kaleidoscope’ es una estructura fabricada a base de madera y plástico que se posa sobre el espacio público sin dejar huella tras su retirada. “Con la ubicación seleccionada se busca generar recorridos, aprovechando las sendas de movimiento natural de los peatones, proponiendo dos ‘escenarios’: el principal, visto desde el cruce de la Avda. Gran Vía; y el secundario, visto desde el cruce de la calle Chile”.

  Si continuamos por la acera sur de la Gran Vía en sentido este, reconocemos el trazo de los dibujos del ilustrador riojano Javier Jubera sobre el escaparate de la librería Santos Ochoa. La intervención se denomina ‘Family Tree’ y Jubera se explica. “Al intervenir en la librería Santos Ochoa –describe- la idea es plantar un bosque en el centro de la ciudad. Las librerías tienen libros, los libros son de papel, y el papel viene de los árboles, así que me parece perfecto  homenajear estos bosques y concienciar con esto el buen uso de esta materia prima tan importante”. Añade el artista gráfico que el título de la obra –que tiene su continuidad en el interior- hace referencia a Santos Ochoa puesto que es un negocio familiar y por supuesto a los elementos naturales que tan necesarios me parecen, árbol, bosque, familia”.

Sin variar el rumbo alcanzamos la óptica Caro Cánovas.  En su escaparate seis fotografías parecen, desde la distancia, desenfocadas. La serie de imágenes, realizada por Asier Rua, se titula ‘Una aproximación’ e incita a quien las observa para tratar de encontrar la nitidez. “Es una invitación a aproximarse a ella, entrando y descubriendo a qué espacios pertenecen las fotografías, y así poder tener tu propia experiencia del lugar”. Dice Asier Rua que en su experiencia como fotógrafo de interiores descubre “siempre las imposibilidad de fotografiar los espacios de una manera fiel, hay siempre una mirada particular, como la hay también en la propia experiencia que cada uno tenemos al contemplar o visitar un espacio. Las imágenes, al final, terminan siendo una aproximación de lo que ese lugar es”.
Continuamos el paseo y al llegar al cruce caminamos tan sólo unos metros por la calle San Antón detenernos en Ramón Óptica. Verónica Ladrón y Ana Quirantes son arquitectas y han transformado la fachada y el escaparate de la óptica logroñesa. Su sorprendente propuesta es ‘Meveo’. En la fachada, sobre el escaparate, cuelga una cortina de flecos plateados, quizá un guiño al dinamismo del comercio de ciudad. En el interior del escaparate un espejos rectangulares a diferentes alturas coinciden en su ubicación con las gafas –de diferentes estilos y diseños- impresas sobre el cristal. “Gracias a los reflejos que se generan, tanto el comercio como los ciudadanos son protagonistas en esta intervención. El intercambio que se produce con los distintos materiales es empatía; te acercas, te alejas, te ves, te veo, me pruebo, me gusta”.

 

A pocos metros de distancia, el fotógrafo Daniel del Castillo propone ‘Parada técnica’ ocupando el interior del escaparate de Osaba, imagen y sonido. Apunta el autor que “Una parada técnica es la acción que realiza un avión cuando necesita repostar combustible o realizar alguna otra operación de mantenimiento. Jugando un poco con el concepto anterior, Parada técnica es un espacio en el que cualquiera pueda aparcar, por un tiempo, sus quehaceres diarios. Un espacio en medio de la ciudad para relajarse y refrescarse, en el que, además, poder visionar, mientras estás tranquilamente sentado en un sofá, una colección de fotografías. Pretende ser un alto en el camino que todos los habitantes de cualquier ciudad realizan a diario, un reposado cambio de la rutina urbana”. Así, Del Castillo ha creado un pequeño salón con sofás y un televisor que proyecta lo que ha denominado fotos malas. “Esas que es inusual que sobrevivan –señala- en plena era digital, ya que ante la posibilidad de disparar y disparar se suelen salvar sólo las buenas”.

Un nuevo callejeo a la derecha nos lleva por la peatonal García Morato hasta la zapatería Trece Marmotas. Allí Carlos Villoslada encontró una tienda elegante que sugería una propuesta potente a la vez que sutil. Así surgió ‘Bajo tus pies’. De los zapatos creados por Villoslada crecen raíces. “Quería hablar –detalla- de las huella que vamos dejando y de la sensación de querer permanecer en la tienda”…. “Bajo tus pies, mis huellas, Bajo mis huellas, un sendero, Bajo el sendero, el manantial. Todo camino se traza desde lo más profundo, nace de la parte interna y va hacia el exterior, se nutre y brota, se encauza y camina. Bajo tus pies nos invita a observar la parte íntima de nuestros pasos, el camino que trazamos hasta llegar a nuestros objetivos. Antiguas hormas que sirvieron de medida a quien calzó nuestros pies, ramas que representan el alcance de nuestras zancadas, nidos que muestran cuales fueron nuestros pasos más comprometidos, o raíces que nos dicen los que fueron en busca del manantial”.
Casi frente a la zapatería, pero ya en la esquina con República Argentina se encuentra De la Torre Gourmet (alimentación) y hasta la próxima semana presentará un doble acceso y una nueva mirada. El motivo es Giro, la actuación desarrollada por Mercedes González de Garay y Manuel Vegas, artistas y diseñadores. Giro se establece como un juego entre el espacio interno y externo, construyendo caminos diferentes que cambian la forma de observar el interior, continuando este juego a través de la utilización de productos que están en el interior y que descontextualiza a través del color y la forma. Y es que la nueva puerta de acceso a De la Torre Gourmet contempla una especie de escudo dorado formado por frutas y verduras obtenidas en el propio comercio. Oro como promoción del producto típico.

 

Retomamos Gran Vía y caminamos hasta la calle Vara de Rey. Allí encontramos ‘Rubén Hernáez Peluqueros’, donde Jana Garbayo propone ‘Sur’, una instalación que se basa en algunas de las maravillas del sur del mundo, tales como los pelos y peinados de las personas y los minerales o piedras preciosas. “La idea se materializa –explica- en una cenefa basada en las capulanas pintada en el contorno del escaparate, unas piedras de rio transformadas en piedras preciosas con telas, abalorios, lentejuelas, pintura, y una cortina de red metalizada tapizada con flecos de colores”. Plásticamente se mezclan los conceptos de cabello y tejido, de piedras preciosas y abalorios o lentejuelas.


También en Vara de Rey se encuentra Coté, moda de mujer. Y allí ha intervenido el equipo de Colapso Studio Diseño de Espacio, que se han planteado tres preguntas básicas: ¿Qué es arte? ¿Qué separa el arte del diseño? ¿Y el diseño de la arquitectura? Y ahora, Tras años a caballo entre estas disciplinas se plantean una nueva duda: ¿y si incluso los elementos constructivos son un elemento a admirar? De esa reflexión ha surgido ‘Intersection’. “Una intersección, un cruce de caminos donde elementos habitualmente usados en la construcción y arte se mezclarán, formando composiciones volumétricas, soportes minimalistas, incluso una instalación artística”.


De nuevo en terreno peatonal, el recorrido por LOVISUAL llega a Tuc Tuc, moda infantil y a la calle Calvo Sotelo. David Azpurgua es artistas y profesor de diseño y en ‘Cuerpódrmo’, trata de reflexionar “sobre la idea de progreso, especialmente sobre la competitividad que se experimenta en múltiples ámbitos, donde el hecho de progresar supone ascender sobre los conocimientos de otros, o de forma literal, sobre sus puestos de trabajo”.


‘Cuerpódromo’ es una intervención escultórica que “como su nombre indica parte del cuerpo y lo fusiona con el deporte de la escalada, en especial, con las paredes que sirven para fortalecer y entrenar brazos, manos y resto de anatomía; pero también la valentía, la voluntad y la templanza. Equilibrio entre cuerpo y mente que numerosas prácticas consiguen desarrollar”. Azpurgua hace referencia a que escalar no supone sólo avanzar, “es saber que tras cada caída o reposo, debemos continuar. Así es la aventura de vivir: aprender a aceptar y amar la realidad en toda su plenitud, con sus fracasos, tropezones e imperfecciones; quizá... el mejor legado que podemos transmitir”.


En pleno paseo de las Cien Tiendas, pero ya en la calle Doctores Castroviejo, resalta Desirée Lencecería. En su espacio, los arquitectos de AJO Taller –inspirados en el movimiento denominadoTapeArt- han desarrollado la propuesta ‘Lines of desire’, una intervención que integra la lencería en el paisaje urbano e invita al viandante a entrar en Lencería Desirée. “Es un juego óptico que desdibuja el límite entre el exterior y el interior”.


Sin cambiar de calle la zapatería A&A ha quedado enlazada a la fotógrafa Teresa Rodríguez en el marco de LOVISUAL. ‘Pares dispares’ es la intervención de Teresa y consiste en una serie de fotografías que se contemplan al entrar y al deambular por el establecimiento. “Intento apunta la fotógrafa- que estas imágenes tengan que ver con la zapatería, con el concepto de ‘par de zapatos’; concretamente con la idea de ‘paridad’ y ‘disparidad’, de otros objetos, de paisajes y de figuras de la vida”.


Sumamos una calle en paralelo a nuestro paseo y desembocamos en Jorge Vigón. En el estudio de decoración Cocinamos ha intervenido la fotógrafa y gestora cultura Laura Peña. ‘Somos’ es su propuesta, un proyecto fotográfico, que vincula las artes plásticas con el carácter del comercio en el que se exhibe. La intervención está formada por siete composiciones fotográficas que representan a cada uno de los grupos de alimentos: queso, huevos, nueces, pimiento, plátanos, pan y cruasán. “Los alimentos han sido descontextualizados de su textura original con una nueva piel compuesta por pan de oro fino de 22 quilates que otorga a cada uno de ellos un nuevo valor potenciando su interés como un bien preciado. Esta cualidad concede a los alimentos un fuerte componente ornamental que se desarrolla en las fotografías a través de la vinculación que establecen con el cuerpo humano”. Somos lo que comemos, que dijo el filósofo alemán Feuerbach.


También en Jorge Vigón se encuentra Osaba Iluminación. Allí han intervenido los arquitectos Juan Hevia e Irene Fernández Bayo con ‘Veo veo ¿qué ves?’ Explican que “nuestro modo de ver afecta a nuestra forma de interpretar. Una misma pieza posibilita distintas formas de mirarla y entenderla, de usarla y vivirla. Diseñamos un objeto-lámpara dinámico y flexible en el que cada día se darán distintas situaciones”. Hablan de la luz, de los objetos, del espacio y de las formas de ver. “Conesta intervención, finalmente, proponemos una reflexión porque: “y tú, ¿qué ves?”.


Sin cambiar de calle, llegamos a la Joyería Moreno y allí, en su interior, resalta la obra del escenógrafo riojano Jorge León. Un gran corazón rojo habla a quien lo observa de “Saber quererte como para regalarte una joya que te represente. Un corazón y una pulsera dialogan, bailan en una espiral que los va acercando. Crean una escultura hipnótica”. Y es que la joya gira a la altura de los ojos de quien entra en la tienda; el corazón capta reflejos y regala una atmosfera festiva a la joyería.


La calle Jorge Vigón será ya el escenario del recorrido por LOVISUAL hasta su conclusión. Giovanna Giampetruzzi y Maria Victoria Cresta, arquitectas, han encontrado en el Centro Óptico Capitol el escenario perfecto para desarrollar ‘Confiltro’. Con su propuesta quieren llevar a quienes se acerquen a la tienda a preguntarse ¿Qué nos permite ver las distintas realidades? ¿Cuánta luz penetra? ¿Qué color determina nuestro instante? Una iniciativa que parte del convencimiento de que “nuestro punto de vista se ve distorsionado al interponerse una barrera visual, un elemento filtrante de la realidad nos invita a jugar con lo que hay detrás”.


A  poco distancia, la fotógrafa Amaia Hodge propone un juego mirillas en la Joyería María José. Así, ‘Voisins’ invita a recorrer, a través de las diferentes mirillas, las estrechas y sinuosas calles de la Provenza francesa dejándose impregnar por la sensual hermosura de los aromas provenzales y a apreciar el abanico de colores de la Costa Azul.


El recorrido por LOVISUAL concluye en Jamones Galilea. Allí la intervención lleva por título ‘The Origen’ y la firma de Cienmilcuartos Arquitectos. “The Origen-resaltan- es una vuelta a la esencia, a ese punto de partida que en muchas ocasiones olvidamos y que es el germen de todo. Enmarcamos los inicios, la secuencia de procesos, con el objetivo de visualizar esa compleja red de relaciones establecidas que tiene como objetivo el producto final”.


Son 22 espacios y 22 propuestas artísticas que conjugan ciudad, comercio y creatividad… quizá lleven razón los que defienden que la creatividad no consiste tanto en una nueva manera como en una nueva visión. Quizá… lo mejor es comprobarlo callejeando por la ciudad…/Javi Muro

 

* Lovisual está organizado por la Asociación Cultural Visual, una iniciativa de los hermanos Niño (Daniel, Manuela y Marian) y Javier Peña Ibáñez.

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