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{VIVIR / CIUDAD DIGITAL}

'Bora Bora es un espacio para crear y para enseñar a crear'

Sara Rmírez y Cris R Borges han puesto en marcha el estudio de diseño, ilustración y fotografía

Quizá, si te dedicas a la creatividad y decides estar en el meollo de la ciudad –y la ciudad es Logroño- pocas ubicaciones serán más acertadas que situar tu estudio con vistas a las calles Bretón de los Herreros y Laurel. Si además, uno de tus objetivos es que los potenciales clientes se sientan cómodos, como en casa, la decoración debe colaborar en el empeño, desde la calidez y esa sensación acogedora que encontramos en el hogar. Así es Bora Bora, el estudio de creación donde, de la mamo de Sara Ramírez y Cris R. Borges, diseño gráfico, ilustración y fotografía son herramientas para crear y enseñar a crear.


Es un espacio diferente y muy familiar –describen Sara y Cris-, queremos conseguir que sea un lugar que al llegar te sientas cálido, como si estuvieras en un hogar”. Sobre esa idea –reiteran- han trabajado en el proyecto de decoración y en la distribución de los diversos espacios. “Además –enfatiza Cris- es nuestro trabajo, nuestro estudio. Pero consideramos importante captar a los posibles clientes desde un espacio acogedor, creemos que quien nos visite para plantear un proyecto descubrirá nuestra manera de trabajar si se queda con el regustillo acogedor del propio estudio”. Asiente Sara que recuerda que “esa es la esencia que queremos transmitir. Creatividad de un equipo formado por una ilustradora y una fotógrafa que realizan proyectos para empresas, para familias, para quien nos realice una propuesta. Por eso resaltamos la idea del estudio de creación, porque no somos una agencia al uso”.


Cris destaca la compenetración que existe entre ambas. “Nos complementamos en las diferentes facetas de la creatividad de un proyecto –detalla- a un cliente podemos ofrecerle diferentes opciones y diferenciadas. Encajamos muy bien la dos”. En ese sentido, Sara apuna que “ahora están contactando con nosotras agencias de publicidad, que cuentan con diseñadores pero no con ilustradores”.


Y es que no podemos olvidar que la ilustración vive un momento álgido. Se podría decir que la ilustración está de moda. “Así es –afirma Cris- la ilustración es algo que ahora está muy solicitado. Los clientes buscan una estética concreta”.


Sara y Cris se conocieron colaborando con la ONG Anima Naturalis, que tiene como objetivo la defensa de los animales. “Cris realizaba fotografías de los eventos y concentraciones y yo organizaba campañas –recuerda Sara-. La sede central en Méjico, pero nos llamaban desde la sede en Barcelona para que realizáramos materiales que después se distribuía por todo el mundo”. Desde ahí poco a poco fue gestándose la idea de colaborar en otros proyectos hasta plantearse por qué no poner en marcha el proyecto del estudio.

 

Bora Bora es una de esas locuras buenas que decides realizar”, explica Cristina. “Nos propusieron participar en un proyecto y pensé que igual precisaban también de un fotógrafo. Así que hable con Cris -indica Sara- Fue después cuando pensé que las dos podíamos poner en marcha algo juntas. A mi parece que Cris tiene un enorme talento con la fotografía, saca la esencia, cuenta con sus imágenes la vida de cada situación; saca la esencia del momento. Cris tenía la fotografía como afición y yo tenía claro que debía dedicarse profesionalmente”. Asiente Cris: “Trabajaba en una oficina y ya estaba amargadita”, y recuerda que estudió Educación Física. “Al tercer curso dije esto no me gusta, pero lo típico… ya te has metido y acabas la carrera. Estuve trabajando varios años como monitora deportiva…  Pero comencé con la fotografía, asistí a diferentes cursos en la Casa de la Imagen. Era algo que necesitaba hacer, dedicarme a la fotografía y no sólo como afición. Ahora estoy trabajando en lo que me gusta”. Las fotografías de Cris han podido contemplarse en una exposición en el Centro de la Cultura del Rioja, así como en el reportaje gráfico que acompañó a la perfomance que la artista Verónica Peña interpretó en La Gota de Leche.
A Sara, la inclinación creativa le viene desde la infancia. “Soy ilustradora y diseñadora gráfica. Aprendí diseño gráfico porque era necesario para sobrevivir. Estudié también ilustración y acabé trabajando en diferentes agencias de publicidad. Mientras tanto aprendí a realizar diseño web por mi cuenta. Mi primer trabajo fue en un estudio de fotografía en el que buscaban alguien que tuviera el toque de ilustrador para retocar, dibujar postales y maquetar. Después puse rumbo a Segovia donde trabajé en otra agencia para cubrir una baja de cuatro meses, pero el mes me llamaron de Aftershare, la agencia de Risto Mejide. Allí estuve trabajando para grandes marcas, fue un salto enorme. Después regresé a Logroño y estuve diseñando aplicaciones móviles. Un tanto saturada decidí hacer un parón y realizar un gran viaje  y al regreso empezar de cero”. El viaje fue la vuelta al mundo.


Tanto Sara como Cris llevan en la sangre por padres, madres y abuelos la pasión creativa. Lo tienen claro: “Que te estimulen es básico”. En opinión de Cris, “hoy en día en la Educación el aspecto artístico está muy abandonado y es una pena. Si desde las instituciones no lo promueven se queda estancado. A todo el mundo le gusta dibujar, pero llega una edad en que dejas de hacerlo. Me da mucha pena. Ahora, estamos con un proyecto que desarrollamos a través del Centro Raíz y donde una vez a la semana vienen niños pequeños al estudio a aprender a expresarse artísticamente. Es una gozaba ver a los niños disfrutar y riéndose”.


Ambas comparten el convencimiento de que la creatividad es y originalidad es esencial en el proyecto Bora Bora. “Si queremos captar el interés de los posibles clientes –señala Cris- no queda otro camino que diferenciarse de lo que ya existe”.


Como todo proyecto, en los inicios han encontrado dificultades aunque en ningún momento les han hecho perder el optimismo. “¿Qué complicaciones nos hemos encontrado? Quitar el gotelé de las paredes”, bromea Cris. “Los permisos también fueron una complicación, ya que el local había sido durante varias décadas centro de estética y traspasar la actividad no ha sido sencillo. Tuvimos falta de información, no terminaban de concretarnos qué teníamos que hacer. Hemos aprendido todo tipo de normas”.

 

¿Y por qué Bora Bora? “A mí me gusta mucho todo lo hawaiano -reconoce Cris- y cuando Sara inició su viaje le dije que me trajera una bailarina de esas que se ponen en el coche”. Y Sara se la trajo. Y al regalo se añadió que “otro día, cuando estamos dándole vueltas al proyecto -recuerda Sara- pasábamos por delante de La Gota de Leche y comenzó a sonar un ukelele… era una señal…. Ahí conocimos además a Lourdes Cornago que estaba cantando y contactamos con ella para que actuara en la inauguración del estudio”.
Reconocen que los amigos les han ayudado mucho en la tarea de poner en marcha el estudio. “Te da mucha fuerza comprobar que la gente cree en tu proyecto”, resalta Sara. “Estoy muy orgullosa del trabajo que hemos realizado para adecuar el local –afirma Cris- Nos hemos involucrado mucho, pero es que la obra, prácticamente -con la colaboración de buenos amigos- la hemos realizado nosotras. Hasta el más mínimo detalle y tratando de no consumir cosas que no necesitamos. Si hemos podido reciclar, restaurar, lo hemos hecho. Es algo que me resulta muy bonito. Estoy orgullosa de haber cogido, por ejemplo, un mueble, haberlo dejarlo a nuestro gusto y no tener que ir a comprarte uno”. “Disfrutamos rescatando cosas –reitera Sara-, recuperándolas para su uso”.


Ya en marcha, los objetivos de Bora Bora pasan “por hacer las cosas bien, seguir aprendiendo y ganar dinero, claro…”, apunta Cris. “–añade Sara-, queremos realizar trabajos de calidad y sacar proyectos fuera de España, ya que aquí no hay mucho movimiento”.


Como amantes de su trabajo también tienen sus referentes. “En fotografía, Cristina García Rodero, Alberto García Alix –resalta Cris-, me encanta esa capacidad que tienen de captar momentos, momentos increíbles y composiciones extraordinarias de momentos que no se van a repetir. También Silvia Grav, una fotógrafa muy joven. Hace lo contrario que Rodero y García Alix, Grav si monta sus composiciones”. Por su parte, Sara señala que le gustan calígrafos, infógrafos, diseñadores, “pero ahora mismo el que más me llama la atención es Stephan Sagmeister , muestra un descaro increíble en sus trabajos”. Si le preguntas a Sara ¿Qué es una buena ilustración? no duda: “Tiene que ser simple y clara; antes era súper rococó”. Si la misma cuestión pero sobre la fotografía se la trasladas a Cris: “Es la composición, que estener ojo. Puedes tener una técnica estupenda y realizar las fotografías más rancias”.


Sara y Cris recuerdan, y no quieren que se les olvide apuntarlo, “en Bora Bora los animales tienen las puertas abiertas; fotografías, ilustraciones… otro hecho diferencial del estudio”./Javi Muro


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