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'Dos mil mítines políticos tienen menos repercusión que una reivindicación en el Camp Nou'

Ángel Iturriaga analiza ‘El papel del FC Barcelona dentro del independentismo catalán' en la UR

Ángel Iturriaga es historiador y doctor en Estudios Avanzados en Historia Contemporánea por la Universidad de La Rioja. Es futbolero y estudioso del fútbol como protagonista de la vida social y política. Riojano residente en Valencia, ha visitado la UR para ofrecer la conferencia ‘El papel del Fútbol Club Barcelona dentro del independentismo catalán de nuestro tiempo’. Iturriaga ha escrito diferentes monografías como el ‘Diccionario de jugadores del F.C. Barcelona’, ‘Diccionario de técnicos y directivos del F.C. Barcelona’, ‘Diccionario de jugadores de la Selección Española’ y ‘Paulino, el primer crac de la historia del Barça’. Disfruta del fútbol, sobre el césped y también como referente social, económico y político./Javi Muro


S.- ¿Cuál ha sido el eje de la conferencia en la Universidad de La Rioja?

Principalmente, el papel que ha tenido el Fútbol Club Barcelona en la política catalana, centrándonos especialmente en el proceso de independencia catalán o en el proceso que algunos partidos independentistas están tratando de llevar a cabo. A través del planteamiento que propongo quería demostrar que el Barça se fundó en 1899 y ha tenido un vínculo político prácticamente desde su nacimiento, desde 1908. También, cómo a partir de ahí siempre ha estado muy involucrado en temas políticos, muy vinculado al catalanismo, siempre, lógicamente circunscrito, a momentos históricos determinados. En el franquismo el club estuvo intervenido por el régimen y, lógicamente, no hubo ningún vestigio de catalanismo porque no se podía. Pero como club deportivo y también como club social, es la entidad con más socios en Cataluña y siempre ha estado implicado políticamente.


S.- ¿Se ha intensificado esa implicación?

Hay momentos determinados a lo largo de la Historia, pero siempre coinciden con situaciones sociales que lo facilitan. Por ejemplo, durante la Primera Guerra Mundial el Barsa era muy activamente catalanista, pero también es cierto que el contexto político se prestaba a ello. Otro momento de actividad política del club es durante la Transición, pero de igual manera que ocurrió con otros fenómenos de reivindicación de libertades y en el caso de Cataluña con la promulgación del Estatut. Ahora, en un momento de mucha agitación social y sobre todo política en Cataluña pues ha sucedido que el Barça se ha movido mucho en ese capítulo. Hay que reconocer que sobre todo en la etapa de Laporta, tanto Rosell como Bartomeu son mucho más light en el tema político; de Bartomeu prácticamente no se conoce su filiación política.


S.- Quizá esa implicación política ha estado siempre presente pero da la impresión que ha habido presidentes que eran más empresarios que políticos, ¿no? Núñez, por ejemplo. Un empresario quizá oscuro, pero no un personaje esencialmente político.

Sí, Núñez tenía un perfil principalmente de empresario. Gaspar también era en un principio esencialmente empresario, pero se hizo catalanista. Fue algo muy extraño porque venía de Alianza Popular y del Opus Dei. El caso de Gaspar es más oportunismo que otra cosa. Ha habido presidentes más empresarios que han estado más ligados al negocio. Es el caso de Núñez, un señor nacido en Baracaldo y criado en Cataluña, pero sin vínculo catalanista de ningún tipo. Consiguió su gran fortuna primero al casarse con la hija de Navarro, el constructor más importante de la época en Barcelona, y después durante el ‘porciolismo’. Porcioles fue alcalde de Barcelona y coincidió con momento de expansión inmobiliaria tremenda en la ciudad. ‘Núñez y Navarro’, como se llamaba la empresa, consiguieron realizar muchos negocios, que implicó que lo que era una pequeña empresa se convirtiera en un emporio. Otros presidentes del Barça, como Rosell y Bartomeu podemos decir que son gente de empresa que, de alguna manera, se han servido de la política para conseguir otros objetivos. No son idealistas sino circuncialistas; es decir, mientras a ellos les vaya bien la situación les da igual vivir en un Estado Catalán, que en un Español en el que esté incorporada Cataluña. No se mojan.


S.- Joan Laporta es el presidente que más se ha implicado.

De la era contemporánea sí. Siempre hablo de tres presidentes catalanistas que han marcado época. Ha habido más, pero estos son para mí los principales. Gamper, que curiosamente era suizo pero era abiertamente catalanista. Un hombre que vive en Barcelona, que aprende catalán rápidamente, educa a sus hijos en catalán, que defiende el catalanismo y la independencia de Cataluña. Gamper se llenó de las ideas catalanistas y las defendió. Por ese motivo, durante la dictadura de Primo de Rivera terminó siendo deportado a su país, donde tuvo que pasar unos meses. El segundo es Josep Sunyol es el presidente del Barça durante la Primera República y dijo que “Ser barcelonista es ser catalanista”. Fue Diputado en Cortes en Madrid representando a Esquerra Republicana. En plena guerra civil fue asesinado mientras regresaba de Madrid porque su conductor se equivocó circulando por la sierra de Guadarrama y entró en zona Nacional. Los detuvieron y fueron asesinados él, el conductor y el periodista que los acompañaba.


S.- ¿…y el tercero Laporta?

El tercer presidente del Barça gran defensor del catalanismo es Joan Laporta, aunque también hay que destacar a Montal padre y Montal hijo, que defendieron el catalanismo en un época más complicada como fue el franquismo. Laporta lo hizo en un momento menos complicado como es ya la Democracia.


S.- ¿Entendió Laporta que el Barça era la masa social más importante de Cataluña y que era un trampolín para la política o es una distorsión mediática o realmente su deseo era ser presidente del Barça?

Quería ser presidente del Barça. Es algo que he constatado de primera mano. Un amigo mío, un señor muy mayor ya, conoce a Laporta desde niño. Siempre me cuentan que la obsesión de Laporta era ser jugador del Barça. Era un jugador decente, pero no para llegar al Barça, no daba el nivel. Así que desde que comenzó a estudiar derecho su obsesión fue presidir el Barça. Es cierto que siempre tuvo interés por la política y algo que se conoce poco es que fue uno de los fundadores, en los años 90, de un partido nacionalista catalán que se llamaba ‘Partit per la Indepencia’, que no tuvo una gran trascendencia. Pero lo que realmente perseguía era llegar a la presidencia del club.


S.- Y lo consiguió…

Sí, lo consiguió después de hacer una muy buena labor de oposición, tanto desde el punto de vista ideológico y de llegar a los socios como de forma mediática con la creación del Elefan Blau, la plataforma que creó contra Núñez. El Elefant Blau consiguió una repercusión mediática tremenda y fue la primera plataforma fuerte frente a Núñez, que se prolongó en la presidencia durante 25 años. En la plataforma no sólo había gente independentista catalana, sino que aglutinaba a perfiles muy variados. A través de esa plataforma consiguieron ganarle las elecciones a Núñez.


S.- Con independencia del presidente de cada momento, lo que si da la impresión es que el Nou Camp, como centro social, sí que es muy independentista, muy nacionalista, ¿no?

Estamos hablando de una masa social de 150.000 socios y dentro hay un poco de todo, pero sí es cierto que la sensibilidad catalanista –yo no diría tanto nacionalista- se acercaría mucho al cien por cien. La afinidad catalanista es un porcentaje altísimo entre los socios barcelonistas. Y claro, el Camp Nou, en un mundo mediático como el que vivimos, es un elemento difusión absoluta, es un altavoz espectacular. Este fin de semana se juega el clásico –Barça-Madrid- y no sólo son cien mil personas que se plantan en el estadio, sino que el partido lo ven dos mil millones de personas en el mundo. Mayor altavoz que reivindicar la independencia de Cataluña desde un estadio de fútbol con esa repercusión mediática es imposible. La función que realiza como altavoz es extraordinaria. Dos mil mítines políticos tienen menos peso que una reivindicación en un estadio de fútbol.


S.- La pancarta ‘Freedom for Catalunya’ aparece en todos los medios de comunicación del mundo después de un partido como el Barça-Madrid…

Claro, están pendientes todos los medios del mundo, empezando por la CNN hasta el último y eso genera una repercusión extraordinaria. No nos engañemos, Joan Laporta es mucho más conocido a nivel mundial que Artur Mas y si me apuras a nivel de España también. Es mucho más mediático. Pasa lo mismo con Florentino Pérez en el Madrid, es más conocido que el presidente de la Comunidad de Madrid. Y si hablamos de ministros ni hablamos…


S.- El presupuesto del Barça es quizá la empresa con mayor presupuesto de Cataluña, su influencia a todos los niveles es enorme, ¿no?

No sé si es la empresa con mayor presupuesto, ahora andan por los 500 millones de euros al año. No tengo el dato exacto. No sé si es la empresa con mayor presupuesto, pero lo que está claro que desde esas cifras su influencia es de masa social, pero también política, empresarial…
S.- Así que a un político lo que le interesa es arrimarse, ¿no?

Sí. Por ejemplo, en la etapa de Núñez con Pujol su relación personal no era buena, su afinidad ideológica era nula, pero en muchos momentos se unieron por intereses comunes, porque a los dos les interesaba ir de la mano. A Pujol porque le interesaba estar cerca de un Barça que comenzaba a ser triunfante con la Copa de Europa de 1992 y el club consiguió una dimensión internacional absoluta, y al Club le interesaba estar cerca de la política. Afinidades o discrepancias a parte, desde la Transición la Generalitat y el Barça siempre han ido de la mano.


S.- A veces da la impresión de que al hablar de posicionamientos políticos estuviéramos haciéndolo de algo negativo. No debiera ser así, ¿no?

No. Me parece bastante coherente con su Historia. Desde 1908, con tan sólo tres mil socios, y el club desde un primer momento se posiciona a favor del catalanismo. Desde la década de 1910 comienzan a asistir a la Diada y están a favor de la Mancomunitat… como tal, no me parece mal… Quizá, es más fácil que las personas se decanten ideológicamente a que lo hagan las entidades, ya que dentro de una sociedad puede haber muchas afinidades diferentes, muchas formas de pensar, pero no me parece mal que el club se posicione.


S.- ¿Se puede decir que el Barça es independentista?

No, yo no diría tanto. Catalanista sí, pero independentista no. Creo que hay que distinguir. Sí hay una línea que marcan Gamper, Sunyol, los Montal, y Laporta si que hay que hablar de un Barça catalanista, pero no independentista porque además los contextos históricos, en ocasiones, no permitían siquiera plantearlo. Laporta si que tenía una vocación independentista, pero en muy pocas ocasiones habló como presidente del Barça a favor de la independencia de Cataluña. Si habló a favor de Cataluña, del catalanismo, de la lengua y la cultura catalana, y de que le gustaría tener una selección catalana, de igual manera que la tiene Gales en el Reino Unido. Personalmente, Laporta si que se ha declarado abiertamente independentista. Laporta cree en una Cataluña como un Estado independiente.


S.- Y entonces se le achaca al Barça –desde equipos rivales, esencialmente- falta de coherencia, ¿‘si queréis esto porque continuáis en las competiciones españolas?

Sí, es una percepción que a veces existe. Lo que pasa es que al final todos los clubes, e incluso las selecciones, están predeterminadas por un contexto. En ningún momento ha dicho que quiera renunciar a jugar la Liga española. Si que a veces se ha hablado de crear una Liga Europea, pero es más un planteamiento económico. Pero una Liga Catalana con un Barça del nivel del actual no tiene sentido, tendría como rival al Español y el siguiente sería ya la Llagostera, al que podría meter diez goles en cada partido. No tendría sentido y los dirigentes no son tontos porque el club serían absolutamente inviable. Además, ningún gran jugador del mundo querría jugar en una competición de ese nivel.


S.- A veces, esa incoherencia se atribuye también a jugadores del Barça que se han declarado independentistas y ha jugado en la Selección Española.

Son jugadores que viven en un contexto político en el que o juegan con la Selección Española o no juegan con nadie y más en un fútbol tan mercantilizado como el actual. Se puede pensar lo mismo de jugadores como Diego Costa, un brasileño que no lo selecciona Brasil y se nacionaliza español para jugar con la Selección; o Dani Alves, que se pintó –algo que no se recuerda mucho- la bandera española en la cabeza porque veían que no le llamaban de Brasil. Una forma de fichar por la Selección Española. Al final, jugar en una selección u otra se ha convertido en una cuestión de prestigio más que lo que uno siente. Ha habido excepciones como es el caso de Oleguer, que se declara abiertamente independentista, y tras ser convocado por Luis Aragonés se reunieron y explicó que renunciaba. Ha habido otros casos, como el de Nacho, del Compostela, o Kortabarria, de la Real Sociedad.


S.- Actualmente, ha habido jugadores Barça que se han posicionado como independentistas…

Sí, algunos más conocidos y otros menos mediáticos. En la última Diada, por ejemplo, Xavi y Piqué. Quizá Xavi no es tan grandilocuente como Piqué en las declaraciones, que tiene una onda expansiva mucho mayor. Son jugadores que han defendido también la camiseta de la Selección Española y ambos tuvieron una participación esencial para conquistar el Mundial. Creo que lo ven como una profesión.


S.- ¿Por qué un deportista no puede posicionarse políticamente?

Sí, debería poder, pero se les critica. Por ese motivo muchos prefieren estarse callados, pero entonces les critican desde la prensa catalanista. Como personajes públicos igual tienen la responsabilidad de mojarse, lo entiendo, pero por otro lado también entiendo que es difícil convivir con esa situación, cuando acuden a la selección, por ejemplo.


S.- A Piqué igual son criticables otras acciones, pero no parece correcto criticarle por que se posicione polítcamente, ¿no?

Claro, como individuo debería poder opinar y posicionarse ideológicamente, pero es lo que comentaba, en el caso de Piqué trascendió y en el de Xavi, que también asistió a la Diada, no tuvo repercusión. Es una decisión individual. Son gente que ama el fútbol, especialmente Xavi. De ninguna manera se hubiera perdido ser campeón del mundo… que hubiera preferido serlo con Cataluña… quizá…
S.- Van a celebrarse elecciones en el Barça, ¿Cómo se presenta el panorama?

Sí, se da además una situación novedosa ya que van a concurrir candidaturas nuevas. Desde ahí, he realizado un paralelismo con lo que sucede a otro nivel  social con Podemos y Ciudadanos. Nuevas tendencias que están llegando al club con la idea de optar a la presidencia. Nuevos enfoques que están entrando en el barcelonismo y que se salen de las familias tradicionales, la catalanista del Laportismo/Guardiolismo/Cruyffismo, por un lado, y por otro, la del nuñismo y neonuñismo, de la que forman parte Rosell, y cuenta con el apoyo del grupo Godó y de CIU. Son los dos grandes grupos, el Laportismo y el Rosellismo.


S.- … ¿Y las novedades?

A parte, han surgido plataformas que abren un nuevo horizonte. Por un lado, el Manifest Balugrana, liderado por Marc Duch, que es una plataforma surgida desde abajo y que la comparo un poco con Podemos y a nivel catalán con la CUP. Es un movimiento que ha surgido desde las bases del barcelonismo, que están hartos de la etapa de gestión de Rosell y Bartomeu y que apuestan por la limpieza y la regeneración ética del club. Aportan ideas muy frescas y son abiertamente catalanistas. Duch ha sido presentado un poco como el Pablo Iglesias del Manifest Blaugrana, más que nada por similitudes en la fisionomía. Además, está surgiendo una nueva candidatura que lidera Jordi Farré. Es un grupo formado por empresarios catalanes bastante jóvenes, bastante potentes de sectores tecnológicos. Los comparo un poco con Ciudadanos, surgen de las bases del barcelonismo pero son gente con cierta solvencia económica. No podemos olvidar que para presentarse a la presidencia del Barça hay que avalar muchísimo dinero y el grupo de Farré ha dicho que no va a tener ningún problema. Es una situación con cierto paralelismo al momento político que vivimos. Han surgido en un momento de agitación social y convulsión económica en el club.


S.- Hilando con la actualidad, la demanda de transparencia ha desencadenado momentos polémicos en el Barça, que han terminado en los Tribunales por el caso Neymar.

Sí, tengo claro que ha existido un oscurantismo tremendo por los presuntos negocios e intereses que tiene Rosell en Brasil, sus varias empresas allí. Posiblemente han existido comisiones que no se quisieron explicar, una cantidad de dinero desorbitada que llegó a manos del padre de Neymar que resultaba muy difícil de explicar. El club señaló que la cantidad del fichaje estaba en torno a los 57 o 58 millones de euros, cuando se ha demostrado que la cantidad real sino es el doble andará cerca. No podemos olvidar que además el Barça es un club deportivo como el Madrid, Osasuna y Athletic de Bilbao, que no es una sociedad anónima. Si una sociedad anónima tiene que ser transparente con sus socios muchísimo más debe serlo un club deportivo, que teóricamente pertenece a todos los socios. Si de algo ha pecado esta directiva a nivel social y económico es de muy poca transparencia, tanto en el tema de Neymar como con el patrocinio de Qatar. Son acuerdos que presuntamente parecen relacionados con negocios de directivos del club, ya sea de Rosell o de Faus.


S.- Hablábamos hace un año aproximadamente y decías: 'El mundo del fútbol refleja lo peor de nuestra sociedad', la cosa ha ido a peor… Compra de partidos, futbolistas investigados por Hacienda, a algunos les acusa de delitos fiscales a otros les avisa de que tienen que hacer declaraciones complementarias… violencia en los estadios y alrededores…

Sí. Ha ido a peor o han salido a la luz más cosas que entonces aún no se conocían. El fútbol es un reflejo de nuestra sociedad, ni mejores ni peores que lo que podemos observar el sector económico, financiero o en el político. Al final, cuando se investiga sale mucha mierda debajo, mucha porquería y muchas cosas sin aclarar.


S.- Y en el fútbol como en los ámbitos que señalabas se produce una sensación de impunidad similar.

Totalmente.


S.- Y los medios, principalmente los deportivos, no lo consideran –al menos por el espacio que le dedican- hechos importantes…

Hay muchos intereses. En el caso del Barça hay grupos mediáticos que no permiten que salgan esas informaciones. Primero porque mientras esté esta directiva en el poder ellos se llevan las exclusivas de las noticias, de fichajes, etc… no les interesa. Por eso, por ejemplo, La Vanguardia y el Mundo Deportivo van a estar detrás de Rosell y Bartomeu hasta que caigan, el día que caigan tratarán de negociar con Laporta. Jordi Finestres, mano derecha de Laporta, han explicado en varias ocasiones que a Laporta le intentaron comprar ofreciéndole apoyo durante el mandato a cambio de exclusivas. Laporta se negó.


S.- Se produce una muerte durante una batalla entre el Frente Atlético y los Riazor Blues y el presidente de uno de los clubes dice que ese suceso no tiene nada que ver con el fútbol porque sucedió a un kilómetro de distancia y no pasa nada. Ahí sigue.

Sí, creo que tanto el ámbito judicial como el político no se atreven con el fútbol. Ojala se atrevan, ojala se atrevan a descender clubes por todas estas cosas, por violencia, por amaño de partidos… En Italia se atrevieron en su momento con el Milan y con la Juve. Investigaron y actuaron. Aquí en España parece que han empezado a investigar y ya veremos si los casos se resuelven como debiera. Existen muchas pruebas incriminatorias, hay prisión para dirigentes y ahora veremos si se actúa, si se desciende a clubes si se demuestra que se han comprado partidos. Si el río suena, agua lleva…


S.- Con el tema de la violencia, en otros países como Grecia han suspendido la Liga.

Sí, me parece una decisión muy inteligente. También es cierto que el nivel de violencia al que se llegaba en Grecia no tiene parangón con ninguna otra competición, igual en Turquía. Hay que reconocer que el fútbol español ha mejorado mucho la situación si la comparamos con los años 80 y 90, por ejemplo, en el tema de las bengalas. También con la impunidad de los grupos ultra. Joan Laporta acabó con los grupos ultras en el Camp Nou aun a costa de la repercusión personal que tuvo para él y para su familia. Fue amenazado de muerte y en su casa aparecieron pintadas de dianas.


S.- El Barcelona aparece como entidad que aglutina al catalanismo, ¿en qué papel queda el Español?

Bastante secundario, igual que en las páginas de los periódicos deportivos. El Español de un tiempo a esta parte, desde la Transición, si que se ha implicado un poco más en el catalanismo. Ha llevado la bandera catalana en la camiseta, se ha implicado también en estar presente en la Diada y participar en la ofrenda de flores a Casanova. El Español ha tenido una mayor presencia en temas catalanistas en los últimos años, pero nada que ver en influencia ni en convicciones catalanistas con el Barça. No tiene trascendencia política, el Barça se lo come todo en ese sentido.


S.- Al hilo de la actualidad y los paralelismos con la sociedad en general, el fútbol apunta grandes desigualdades. Hay tres equipos que se reparten el pastel del dinero de la televisión. Es una diferencia abismal.

Parece que esto puede cambiar y que se puede crear algún mecanismo que limite las diferencias. No hasta el punto de la Liga inglesa en la que el reparto se realiza básicamente por criterios de clasificación. Lo que ocurre es que aquí se tiene mucho en cuenta la audiencia televisiva y sucede que el contexto del fútbol español es muy diferente al inglés. Es decir, eres del Crystal Palace y eres del Crystal Palace; si eres del Southampton, eres del Southampton y quieres que tu equipo gane al United. Aquí, eres del Betis y del Madrid; del Villarreal y del Barça. Somos muy de ser del equipo de nuestra ciudad y luego del Madrid o del Barça. En Inglaterra no pasa así, son de su equipo y quieren que le gane al Manchester, al Liverpool o al que sea. En Inglaterra hay mayor fidelidad y eso provoca que en partidos de Tercera División haya diez mil espectadores, eso aquí es imposible. Y también lo ven si lo retransmiten por televisión.


S.- Sin apoyo de las televisiones y sin poder disponer de presupuesto para invertir en sus equipos los aficionados nunca va a estar interesados a ver los partidos por la tele…

Claro, nunca, pero es que es algo que además los medios de comunicación fomentan, especialmente la televisión. Es escandaloso, ya no es que hablen sólo de fútbol, es que sólo hablan del Madrid y del Barça… a Ronaldo le duele la rodilla y después, en la sexta noticia, casi al final, igual te enteras que el Villarreal ha ganado la Europa League…aunque al otro tan sólo le duela la rodilla. Es la pescadilla que se muerde la cola.


S.- Van a convertir la Liga Española en un especie de los Globetrotters contra equipos comparsa…

Es que el nivel de La Liga… la diferencia entre los equipos es proporcional a la recaudación televisiva. Hoy, el Barça o el Madrid juegan un muy mal partido y ganan tres a cero porque la diferencia es escandalosa. A la larga, los grandes equipos también salen perjudicados porque juegan muy pocos partidos realmente competitivos.

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