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{DEPORTE / ATLETISMO}

'Correr exige esfuerzo pero siempre recompensa'

Cristina Mitre es periodista y autora de 'Mujeres que corren'

Cristina Mitre es periodista y directora de Belleza de la revista ELLE. Trabajó durante tres años en ‘Ketchum Londres’, donde se especializó en moda y belleza. Hace cuatro años comenzó a correr. Decribe el primer día  de horrible, pero poco a poco ha convertido el running en parte esencial de su vida hasta completar este año el maratón de Londrés. A través de su blog ‘The Beauty Mail’ comparte con sus lectoras los mejores trucos de belleza, salud y deporte. Sí, también todo aquello que a golpe de zapatilla ha ido aprendiendo corriendo durante los últimos años. Así, surgió el hashtag #mujeresquecorren en las redes sociales. Primero como una forma de organizar quedadas entre mujeres aficionadas a correr. “Una forma de promocionar el deporte entre las mujeres –explica- y, al mismo tiempo, una forma de recaudar fondos para la investigación de la leucemia infantil”. Después, la editorial Temas de Hoy le propuso recoger todos esos consejos sobre el running en un libro. Ahí surgió ‘Mujeres que corren’./Javi Muro


SPOONFUL.- ¿Qué nos encontramos al abrir las páginas de ‘Mujeres que corren?

‘Mujeres que corren’ es un libro en el que resumo, de alguna manera, lo aprendido en estos cuatros años a golpe de zapatilla. Es mi cuaderno de bitácora, lo que he aprendido de mi misma corriendo y, también es un manual muy práctico para todas aquellas mujeres que empiezan a correr y para aquellas que quieren ir un poquito más allá. Recoge consejos prácticos que van desde cómo comenzar a correr, que pruebas médicas son las que hay que hacerse, que tipo de vestuario es el más adecuado, que son los cambios de ritmo, que es un fartlek, o cómo controlar el pulso, por ejemplo. Voy contando qué ha supuesto para mí correr y como he pasado de no correr absolutamente nada a plantarme en el maratón de Londres.


S.- La idea de ‘Mujeres que corren’ es anterior al libro, ¿no?


‘Mujeres que corren’ nació en un hashtag que utilizaba en las redes sociales. Cada vez que participaba en una carrera o realizaba un entrenamiento ponía #mujeresquecorren. Un día salí a correr con tres amigas por el Retiro –con Amaya y Tamara Sanfabio, que son atletas, que se dedican a esto, y con Eva María Gómez, que es editora gráfica de El País- y allí se nos ocurrió la locura de porqué no invitar a todas las mujeres de Madrid a correr con nosotras en el parque del Retiro. Cuál fue nuestra sorpresa cuando el hashtag prendió en las redes sociales y ya el primer día vinieron setenta y cinco mujeres. A día de hoy son más de 16.000 las que está conectadas a #mujeresquecorren en las redes sociales y a cada convocatoria para salir a correr acuden de media unas doscientas. Ha sido un movimiento social que ha crecido al calor de las redes sociales. La idea es promover la actividad física entre las mujeres y, al mismo tiempo, recaudar fondos para la investigación sobre la leucemia infantil.


S.- ¿Esperabais esta respuesta a vuestra iniciativa?

Nunca pensé que una locura como esta, que un sueño –porque también lo es- pudiera tener una respuesta como la que ha tenido, pero bueno la chicas estaban ahí lo que ocurre es que nunca nadie las había llamado. Había muchas ganas de correr, muchas ganas de demostrarse a sí mismas lo que son capaces de hacer. Respondieron a nuestra llamada y aunque el éxito puede parecer casual hay mucho trabajo detrás, muchas horas de mover #mujeresquecorren por las redes sociales, programar los eventos, una aplicación gratuita que ayuda a las mujeres a organizar sus propias quedadas… Fue algo casual, una locura que pretendía cambiar el mundo subida a unas zapatillas, pero detrás hay mucho trabajo.


S.- Por qué o cómo empiezas a correr?

Empiezo por lo mismo que comienzan muchas mujeres, porque llevaba una vida muy sedentaria y quería empezar a moverme, quería perder algunos kilos. Creo que cualquier excusa es buena para levantarse del sofá y adquirir buenos hábitos saludables y correr es un ejercicio estupendo que a las mujeres nos viene muy bien porque es un ejercicio de esos que se llaman conciliadores. Una lo puede hacer por la mañana, por la tarde, por la noche, al mediodía, el fin de semana. Es una hora lo que normalmente estás fuera y muchas mujeres dicen que correr es como su happy hour. Es decir, puedes estar haciendo algo así como una multitarea, puedes estar pensando en lo que tienes que hacer al llegar a casa o al trabajo o, simplemente, estar pensado cómo va tu pulso, cómo van tus piernas, cómo te vas sintiendo. Para muchas mujeres correr es también esa sensación de sentirse poderosas y comprobar que pueden ir más allá de sus propias limitaciones. Por eso correr engancha tanto. Últimamente, me preguntan mucho si correr es una moda. Es cierto que ahora vivimos un boom espectacular del running, quizá también porque ha sido el deporte de la crisis, pero creo que aunque la situación económica mejore muchas mujeres y muchos hombres continuarán enganchados a correr porque les produce una gran satisfacción personal. Correr es un deporte que exige esfuerzo, cuesta, pero siempre recompensa, y esa sensación de poder ir más allá de tus propios límites es un espaldarazo a la autoestima brutal. Por eso corremos.


S.- … y ¿cuándo te das cuenta de que disfrutas, de que te gusta correr?

El primer día desde luego que no; me pareció absolutamente horrible y pensaba que nunca lo iba a conseguir. Correr cuesta y entrenar supone un esfuerzo, pero ya forma parte de mi día a día y me produce mucha satisfacción. Para mí es muy importante ponerme retos, ir a las carreras, disfruto mucho de las carreras populares pequeñitas, cuando son en pueblos y en las que la gente pone mucho cariño y esfuerzo en la organización; disfuto de salir a correr día a día. Creo que ya no hay vuelta atrás.


S.- Salud, diversión, los retos… ¿Qué te aporta correr?

He ampliado mis círculos de una forma exponencial, he conocido a gente que si no hubiera sido por el running no los hubiera conocido en mi vida. Hubiera sido una pena perderme la experiencia que ha supuesto conocer a esas personas. También correr me ha hecho solidaria y además e intercambiado un montón de experiencias con otras mujeres y eso me produce una enorme satisfacción.


S.- ¿Cómo surge la chispa de ese hashtag, esas quedadas para correr, transformarlos en un libro?

Siempre tuve claro –al menos después de un tiempo corriendo- que quería contar cuáles eran mis experiencias como runner. Qué estaba aprendiendo, cómo me iba y cómo era participar en las carreras, todo lo contaba en mi blog. Poco a poco me di cuenta que las chicas me preguntaban cómo entrenaba, qué hacía. No soy una atleta profesional, soy una mujer normal como cualquiera de ellas y entonces se identificaban con la idea de que si yo podía hacerlo ellas también podían lograrlo. En el blog contaba lo que iba aprendiendo y decidí que todo eso que había aprendido tenía que ponerlo en un libro porque yo cuando empecé a correr no encontré ningún manual en español dirigido a una mujer como yo. Necesitaba información muy básica y no la encontraba explicada para mujeres de mis características y de mi nivel. Comencé a contar esos pequeños trucos que a mí me funcionaban y en junio del año pasado se acercó la editorial Temas de Hoy y me propuso dar a todos esos post y artículos del blog forma de libro. Comencé a trabajar en el proyecto y en diciembre entregué el libro. Ha sido una locura de año.
S.- Ser periodista influiría también. El deseo de comunicar…

Sí, claro. Pero, por ejemplo, si yo no hubiera contado con la ayuda de las mujeres del Club Atlético de Paracuellos yo no lo hubiera logrado. Me ayudaron y al principio pensaba que aquellos ejercicios eran demasiado duros para mí, que yo no estaba hecha para correr, pero con el impulso de esas mujeres decidí darme una oportunidad. El objetivo de ‘Mujeres que Corren’ era demostrar a las mujeres que ellas también pueden, igual que a mí me había pasado. Tenía la necesidad de comunicar y compartir. La redes sociales, el blog, la revista ELLE, el libro, son un altavoz que me ayuda a comunicar algo que a mí me ha cambiado la vida.


S.- Dicen que una de las cosas que se aprende corriendo es que si preparas algo, si entrenas, si le dedicas tiempo, al final somos capaces de hacer todo lo que nos proponemos. ¿Lo compartes?

Totalmente. Si tienes un poco de disciplina puedes conseguir lo que te propones, pero también hay que ser realistas y ponernos retos que sean adecuados a nuestras capacidades físicas y a nuestro mundo personal, a nuestros horarios de trabajo, a nuestra vida familiar. Hoy en día, hay cierto agobio por ponerse retos, algunas personas no han corrido ni cinco carreras de diez kilómetros y ya están pensando en un medio maratón o un maratón. Un maratón son cuarenta y dos kilómetros y muchas horas de entrenamiento. Para disfrutar a tope de una prueba así hay que ir muy preparado y dedicarle tiempo y a veces nuestros compromisos personales y profesionales no nos dan ese espacio que necesitamos. No nos pueden poder las prisas. Yo he tardado cuatro años en poder decir que iba a hacer un maratón, pero puede que una mujer no tenga esa necesidad. Cada uno tiene que elegir qué tipo de corredor quiere ser y porqué. Habrá quien corra para quitarse el estrés de la oficina, habrá quien corra para mantener el michelín a raya y quien corra por que quiere hacer cinco maratones en cinco años. Cada uno tiene su razón, pero hay que ser realista en el objetivo. El objetivo final de correr es disfrutar y pasarlo bien y estar sanos.


S.- Puede ser incluso contraproducente marcarse objetivos para los que no estás preparado, ¿no?

Claro, primero puedes lesionarte, pero además, vas a sufrir tanto que no te van a quedar ganas de repetir y no hay nada más satisfactorio que cruzar el arco de meta habiendo disfrutado de la carrera.


S.- Imagino qué esa sensación de satisfacción es la que sentirías al cruzar la meta en el maratón de Londres…

Completar un maratón es increíble, pero no tiene porque ser el objetivo de todo el mundo. Para mí Londres era un viaje personal que quería hacer, era importante para mí, era un reto que quería conseguir. Me esforcé muchísimo, trabajé muchísimo y entrené un montón de horas y el único objetivo que tenía era disfrutar. El trabajo ya estaba hecho y había disfrutado muchísimo entrenando, fui a Londres sin presión. Había transformado mi cuerpo, era capaz de correr a un ritmo al que nunca antes había llegado y había ganado muchísima resistencia. Había cumplido y disfruté de la prueba muchísimo. Todo el mundo debería tomarse las pruebas, de la distancia que sean, así, disfrutando. Claro que hubo momentos de sufrimiento, en cuarenta y dos kilómetros claro que se sufre, pero cuando cruzas la meta piensas que el esfuerzo ha merecido la pena.


S.- El día de la carrera, sea un maratón, una media, un 10.000 o una prueba de montaña tiene que ser el día de celebración, que sea una fiesta, ¿no?

Sí, hay que disfrutar. No quiere decir que no intentes bajar tu marca o hacerlo un poco mejor que la vez anterior, pero sin que sea una obsesión. No hay nada que demostrar, ya lo demuestras todos los días cuando sacas tiempo para entrenar. No somos atletas profesionales hacemos esto porque nos gusta. Creo que hay mucha gente que termina perdiendo la perspectiva.


S.- ¿Cómo te organizas para entrenar?

Hay que ser disciplinada y hacer conseguir que correr, entrenar, sea una prioridad en tu vida. Para mi correr forma parte de mi día a día y le tengo que encontrar el hueco, si es a las seis y media de la mañana pues a las seis y media de la mañana, si es a medio día pues a medio día y si toca por la noche, pues por la noche. Lo que intento es tener una rutina. Al final puedes hacerlo. No hay que pensarlo mucho, si lo piensas te va a dar pereza y no lo vas a hacer. Como dice Chema Martínez: “No pienses, corre”.

 

*Fotografías: Patricia Gallego/Plató Hearst.   

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