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{CULTURA / MúSICA}

Adios a Chris Cornell, icono del rock y más allá del grunge

Leo un diario digital a primera hora y veo la fotografía de Chris Cornell. Anuncia que ha fallecido de forma repentina en Detroit a los cincuenta y dos años. Tengo que volver a leerlo. Miro en las Redes Sociales, todavía no hay nada, pero en breve la noticia salta y te quedas…No se dice nada de la causa, sólo ese adjetivo, y por la tarde se confirma que ha sido un suicidio. Han pasado unas horas y ha habido tiempo de pensar en su carrera y su trayectoria, en la de un artista que fue clave en todo aquello de Seattle y el Grunge con Soundgarden, que creó Temple of the Dog y que luego formaría Audioslave, además de una irregular carrera en solitario. Cornell era el mejor cantante de las cuatro grandes bandas de Seattle, con esa potencia y esos agudos, su personalidad que no eclipsaba sus canciones. Soundgarden peleaban con Alice In Chains por esa tercera plaza de las cuatro bandas de Seattle que alcanzaron su cima a comienzos de los noventa, una vez que Nirvana fueron el referente, Pearl Jam la gran banda, y tanto Soundgarden como Alice In Chains se merecían esa tercera posición. El dato duro también es que ya sólo queda uno de los cuatro frontmans, Eddie Vedder, tras el también suicidio de Kurt Cobain (1994) y el fallecimiento por sobredosis de Layne Staley de Alice In Chains en 2002.

 

Sin duda alguna, todos ellos almas sensibles, Cornell también había tenido que luchar contra adicciones, pero siempre recordaré sus lágrimas en el documental Pearl Jam Twenty de Cameron Crowe al recordar a su gran amigo y compañero de piso en el Seattle de los ochenta Andrew Wood de Mother Love Bone que falleció por sobredosis en 1990. Soundgarden tenían una carrera antes de la eclosión del Grunge y eran una de las bandas más importantes de aquella ciudad gris idealizada que nos mostraría el propio Crowe en la edulcorada Singles (1992), donde Soundgarden aportaba a la Banda Sonora ‘Birth Ritual’ y el propio Cornell la emotiva y desnuda ‘Seasons’. Pero no nos adelantemos, Soundgarden se formó en 1984 con Cornell a la voz y batería, el guitarrista Kim Thayil y junto al bajista Hiro Yamamoto que abandonó la formación en 1989. El bueno de Matt Cameron aparecería en 1986 y en 1990 se integraría en la banda Ben Shepherd. Con un sonido más duro y oscuro que lo que luego sería el Grunge, con un punto Heavy Metal e influencias de Black Sabbath, Soungarden publicaron dos EPs en Sub Pop para dar el salto a otra independiente como SST donde estaban parte de lo más relevante del underground, o habían formado parte del mismo: Black Fag, Sonic Youth, Meat Puppets, Dinosaur Jr, Screaming Trees, etc. Allí sacaron su primer disco, Ultramega OK (1988), que llamó la atención a una major como A&M que los fichó y en 1989 editaron Louder Than Love. Con el Grunge ya en primera línea gracias a Nirvana, le tocó el turno a su primer gran trabajo, Badmotorfinger, una dosis de rabia que lo tenía difícil para competir con Nirvana o Pearl Jam porque su sonido era más duro y oscuro como decíamos. Es un gran disco, sin duda alguna, y puso a Soundgarden en el mapa aunque todavía habría que dar un salto.

 

Y ese salto llegaría con su cuarto trabajo, Superunknown (1994), su obra maestra, sin perder su esencia suavizaron un poco el sonido y llegaron a un público más amplio gracias a temas como ‘Spoonman’ o ‘Black Hole Sun’. Anteriormente, Cornell había protagonizado una de las historias más bonitas de la época al liderar Temple of the Dog en 1991 como homenaje a su amigo Andrew Wood. Formado Stone Gossard y Jeff Ament de Pearl Jam, y que habían sido compañeros de Wood en Mother Love Bone, Mike McCready que se había unido a Pearl Jam, y con Cameron a la batería y la ayuda en las voces de Eddie Vedder, sólo publicaron su debut homónimo en 1991. Las canciones son en su gran mayoría de Cornell y es un trabajo más melódico que lo que hacía en Soundgarden y que sigue sonando de maravilla con temas como ‘Hunger Strike’ o la escalofriante ‘Say Hello 2 Heaven’ dedicada a Wood.

 

Regresamos a 1994, con Soundgarden alcanzando el número 1 del Billboard y convertidos en una de las bandas del momento. Pero el suicidio de Cobain supuso el punto final de todo aquel movimiento y las consecuencias se irían notando. Soundgarden llegarían a su quinto disco en 1996, Down on the Upside, ambicioso y extenso, como la mayoría de la banda, pero que fue mal recibido por la crítica. A mí, personalmente, es un disco que siempre me gustó y sí que es cierto que puede pecar de cierta ‘pesadez’ pero creo que se merece una mayor valoración. Sin embargo, las relaciones entre los integrantes de Soundgarden estaban deterioradas y en 1997 se separaron. Cornell publicaría en 1999 su primer disco en solitario, Euphoria Morning, de acogida tibia. Pero en 2001 ya estaba formando Audioslave con los integrantes de Rage Against the Machine Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford. Aquello levantó una gran expectación y la duda es si su sonido derivaría más hacia Cornell o Rage Against the Machine. La verdad es que salió una personalidad propia, con la mezcla de la voz de Cornell y las piruetas eléctricas de la guitarra de Morello, fuerza y contundencia que fue ganando con el paso de los años. Tres discos (Audioslave en 2002, el número 1 en EEUU Out of Exile en 2005, y el cierre con Revelations en 2006) y la banda se finiquita en 2007 tras seis años de reconocidos directos.

 

En 2007 Cornell recupera su carrera en solitario que estará marcada por la indefinición y la irregularidad, abrazando incluso sonidos más electrónicos en algún momento que no le quedaron muy bien. La sorpresa llegó en 2010 con una reunión de Soundgarden, con Cameron haciendo doblete con Pearl Jam, y en 2012 publicarían un discreto pero solvente King Animal, retomando las giras y sin perder las esencias de la banda. En 2015 retomaría su carrera en solitario con Higher Truth. En los últimos años había vuelto a girar con Temple of the Dog y con Soundgarden, precisamente se encontraba de tour con los segundos cuando tras su concierto en Detroit se quitó la vida. Chris Cornell era uno de los grandes de toda aquella generación de músicos que colocaron al Rock & Roll en lo más alto por última vez. Su extensa carrera nos muestra a un tipo inquieto que no paró de un proyecto a otro, incluso ahora también se rumoreaba que iban a reunirse Audioslave. Estremecedora ‘Seasons’ para terminar de rendir homenaje a Chris Cornell./Sergio Andrés desde 'Los Restos del Concierto'

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