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{CULTURA / LIBROS}

Volver a ser un niño con Zapatos de arena

Viajamos de vuelta a la infancia con El Perro Azul Teatro y Suzanne Lebeau en el teatro de Actual

Vivimos inmersos en una sociedad que mira muy atenta a los ojos de la infancia. Una generación de madres y padres muy atentos a todo lo que surge dentro del entorno de la cultura del entretenimiento infantil y juvenil. Progenitores implicados en el desarrollo intelectual, social y personal de sus pequeños, que bucean más allá de los productos de consumo de masas que les rodean, asumiendo nuevas responsabilidades y acercándose a lo que pretenden ser nuevos modelos de educación.


La aplicación de las inteligencias múltiples y la potenciación de la inteligencias emocionales se contemplan como herramientas vitales para el futuro de unos niños que son ya hijos, por derecho propio, de una revolución digital y tecnológica que han asumido a partir de sus primeros pasos.


Estas nuevas exigencias son recogidas y materializadas, sabiamente, por algunos de los profesionales de la disciplina escénica, asumiendo con ello una enorme responsabilidad y, a la vez, creciendo y evolucionando de manera personal y profesional a unos niveles que consiguen ir varias zancadas por delante de la propia demanda de los públicos a los que nos referimos.


Durante el reciente Actual 2017 tuvimos la oportunidad de comprobar la filosofía de este modelo de compañías con el claro ejemplo de El Perro Azul Teatro, un claro referente tanto en la escena teatral infantil riojana como en la nacional, con varios premios y reconocimientos a sus espaldas en distintos certámenes. Creadores siempre de contenidos de calidad y apoyados en una puesta de escena tan sutil como poderosa, explotan su potencial interpretativo desde la delicadeza y la emoción de los que aman lo que hacen por encima de todo lo demás.

 

En ocasiones como en estos Escenarios insólitos que varias compañías riojanas realizan dentro del marco del grueso del  Actual y que ya se perfila como uno de los platos fuertes del Festival, El Perro Azul escogió una pequeña joya de la necesaria autora quebequense Suzanne Lebeau titulada Zapatos de arena.
La biblioteca Rafael Azcona, situada en el edificio del Instituto de Estudios Riojanos, acogió esta iniciativa reuniendo, en cada una de las 6 actuaciones de esta representación, a un reducido grupo de privilegiados que respiraban al unísono con los actores y se introducían, paralelamente, en el universo de esta fantástica dramaturga que siempre enarbola la bandera de la libertad y la valentía en todos sus escritos.


Fernando Moreno y Gema Viguera dieron voz y forma a unas palabras que, en un principio, se antojan sencillas pero que alcanzan la capacidad de lo sublime al entrar en contacto con las emociones y los recuerdos de los que somos adultos, y despiertan la curiosidad por los entramados de una REALIDAD, con mayúsculas, cuando los oídos que los acogen están menos desgastados por la experiencia.


No es por casualidad que la autora quebequense sea un referente universal y fundamental dentro de la creación dramática para niños, que no infantil. Estamos ante una profesional que tras más de 30 años de experiencia fijando su mirada, literalmente, en las pupilas de la infancia, viene desarrollando un trabajo, no exento de riesgo, que asume la realidad del dolor como máxima de una existencia que compartimos todos, niños y grandes.


La cuestión es clara: Hasta qué punto es correcto y útil limitar lo que un niño puede asumir o no y de qué manera se puede fomentar una libertad responsable que le conceda las herramientas para coger con seguridad las riendas de un protagonismo activo, en un entorno que según la propia Lebeau se nos presenta “cruel, tierno, complejo y contradictorio”.


Estos y otros temas centraron la animada charla posterior al último pase de estos juguetones Zapatos de arena que tuvo como protagonistas a los responsables y actores de El Perro Azul Teatro. Una mágica atmósfera infantil se adueñó de la sala, contagiando a un buen puñado de niños grandes que rememoraron, durante algo más de una hora, la poderosa capacidad de sorpresa que, por desgracia, se nos traspapela entre las grises páginas de la rutina./Isabel Ribote

 

* Teatro de “altos vuelos” en los Escenarios insólitos de Actual 2017.

 

 

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