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{CULTURA / LIBROS}

Mentir, mentirse y los códigos de supervivencia familiar

Carmen Machi protagoniza 'Cronología de las bestias', el viernes 11 de mayo en el teatro Bretón

¿En qué momento la mentira se convierta en verdad en la mente de una persona? ‘Cronología de las bestias’, la obra de teatro dirigida y escrita por Laurato Perotti y protagonizada por Carmen Machi se sitúa en ese punto de difícil equilibrio como son la mentira, el consecuente autoengaño y su mantenimiento contra viento y marea. Una bomba de relojería cuyo temporizador amenaza siempre con completar su recorrido y estallar, más si cabe cuando esa mentira que terminamos por creernos surge en el seno de la propia familia. Así sucede en ‘Cronología de las bestias’. Un hijo desaparecido diez años atrás regresa de forma repentina. La familia -destrozada desde aquel día de pérdida- debe enfrentarse a sus propias oscuridades, aquellas que envolvieron la desaparición del hijo. Ahora, el reencuentro obliga a cada miembro de la familia a defenderse hasta las últimas consecuencias. Y ahí surge una de las dudas que va sembrando la historia ideada por Perotti, ¿una vez se suelta una mentira ya no es posible dar marcha atrás, con independencia del desenlace que provoque?

 

Lautaro Perotti es actor, director y docente, así como confundador de la Sala y Escuela de Teatro argentina Timbre4. Asegura el director de la obra que la mentira requiere mucho compromiso y describe ‘Cronología de las bestias’ de “reflexión sobre la mentira en el núcleo familiar, de la mentira como método de vida, de autoconvencimiento de algo que no es. Quería indagar hasta dónde es necesario mentir y mentirse a uno mismo”. Cuentan que desde el primer momento Perotti tenía a Camen Machi en su mente como protagonista de la obra, hasta el punto de enviarla a la actriz los pasajes que daba por finalizados en el proceso de escritura.

Junto a Machi, Perotti ha reunido a Pilar Castro, Patrik Criado, Jorge Kent y Santi Marín como protagonistas de un montaje teatral que tiene espíritu de relato de suspense. Unas dosis de misterio que crecen a través de una trama hilvanada de contantes giros que, al mismo tiempo, incomodan al espectador al provocar que sus expectativas argumentales salten por los aires y acto seguido lo invitan y persuaden a reconstruir lo hechos y descubrir la verdad.

 

Y lo cierto -¿cierto?, no les queda otro remedio que creerme- es que la verdad en ‘Cronología de las bestias’ no es un lugar fácil de encontrar. Los personajes mienten y se mienten a sí mismos Recuerda Laurato Perotti que la mentira en el seno de la familia -los secretos familiares- requieren de cierta complicidad estructural de todos sus miembros. Un silencio pactado, omertá o amnesia autoinfligida. Para unos la mentira es vista como un código para sobrevivir; otros conscientes de su existencia prefieren no conocer y menos aún mirar atrás, al pasado. Los personajes ideados por Perotti construyen su identidad desde el engaño. Todo estos universos están en ‘Cronología de las bestias’, donde la puesta en escena dibuja las dos realidades. ¿La mentira y la verdad? ¿Existen ambas, se pueden diferencias una vez el engaño ha alcanzado la categoría de verdad en la mente de una persona? ¿El dolor por lo sucedido, lo que hicieron y lo que no hicieron en aquel momento, el deseo de dejar atrás y evadirse de la realidad, el temor a hacer daño o a desenmascararse en uno mismo, justifica el empecinamiento en la mentira? Espectadores, pregúntense… ¿Todos nos mentimos a nosotros mismos? ¿Usted se miente a sí mismo? ¿Por qué? ¿La verdad les da miedo? /Javi Muro

 

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