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{CULTURA / LIBROS}

'Cada vez estoy más convencida de que realidad y ficción se complementan'

Lidia Navarro es Beatriz en 'Desengaños amorosos', la obra basada en las novelas de María de Zayas

Lidia Navarro (Madrid, 1975) es actriz. Interpreta el papel de Beatriz en ‘Desengaños amorosos’, la obra basada en las novelas cortas de la escritora del Siglo de Oro, María de Zayas, adaptadas al teatro por Nando López, bajo la dirección de Ainhoa Amestoy. Lidia Navarro, Licenciada en Filología Hispánica, debutó en el cine en la película de Fernando Merinero ‘Agujetas en el alma’, y ha participado en proyectos cinematográficos como ‘Noche de Reyes’, de Miguel Bardem, o ‘Fragil’, de Juanma Bajo Ulloa.  Series de televisión como ‘Cuéntame’, ‘El Comisario’, ‘Hospital Central’, ‘Acusados’ o ‘Amar en tiempos revueltos’ han contado con su presencia. Lidia ha firmado una treintena de personajes teatrales. “Beatriz es -describe- enamoradiza e impulsiva, puede llegar a ser violenta, el amor es lo que la mueve, pero es también un personaje muy divertido”. La actriz madrileña resalta que María de Zayas, “es una mujer y una gran literata; probablemente tendría muy complicado hacerse oír en su época; por lo que escribía y, por el simplemente hecho de ser una mujer que escribía”./Javi Muro

SPOONFUL.- ¿Qué se van a encontrar los espectadores que acudan al teatro Bretón a disfrutar de ‘Desengaños amorosos?

‘Desengaños amorosos’ cuenta varias historias. Una mujer tiene un pretendiente al que le va poniendo diferentes pruebas. Aparece también un personaje misterioso, que arrastra unos cuantos secretos, que -se ríe- no voy a desvelar. En la última de las pruebas han organizado una academia literaria. Octavio, pretendiente, tiene temor de fallar y un amigo le ayuda con los textos. ‘Desengaños amorosos’ presenta varias tramas de enredo, en las que cada personaje oculta algunos secretos que poco a poco se van desvelando.

 

S.- Cuentan que ‘Desengaños amorosos’ contiene deseo, sexo, pasión, soledad, angustia venganza y muerte, y todo contado con humor, dureza y picaresca. Está todo. ¿Lo ves también tu así?

Sí…, los personajes por diferentes circunstancias no pueden salir de la casa donde se desarrolla la trama y cada uno de ellos necesita o anhela una cosa diferente. Hay una trama de amor, se narran cuestiones tan actuales como el maltrato que arrastra uno de los personajes, también tiene cabida la pasión. ‘Desengaños amorosos’ procede de las novelas de María de Zayas y Nando López -responsable de la dramaturgia- ha escrito una ficción tomando varios personajes de esas novelas breves. Los relatos de Zayas son cruentos, son historias de amor con un final terrible. Nando ha fusionado, bebiendo de todas esas novelas, creando esta historia que es bastante redonda. Una obra que termina siendo un canto al amor y a la amistad, sobre todo.

 

S.- Una historia que procede de unas novelas escritas en el Siglo de Oro español y por una mujer. ¿Por qué a penas conocíamos nada de María de Zayas, cuando parecía que en aquella época tanto sólo existieron Quevedo, Calderón, Lope o Góngora…?

Es algo de lo que se viene hablando mucho últimamente y tiene que ver con el hecho de que las mujeres han sido ninguneadas a lo largo de la Historia. María de Zayas es una mujer y es una gran literata. Probablemente, una persona adelantada a su tiempo. Uno de los personajes de la obra, de ‘Desengaños amorosos’, es quizá el alter ego de María Zayas. Sus novelas son muy interesantes. En otros lugares se le ha concedido más importancia que en España, donde comienza a tener reconocimiento y ya se ha estrenado otro montaje teatral basado en su obra.

 

S.- …hemos cambiado poco en cuatro siglos, ¿no?

Sí, creo que sí. Es cierto, por ser positivos, que estamos en el camino, aunque es complicado cambiar la historia en un día. Creo el movimiento social actual está ayudando a dar visibilidad a las mujeres de hoy en día y también a las que estuvieron ahí.

 

S.- Las mujeres de las novelas de María de Zayas son fuertes, desengañadas, orgullosas, no se rinden y se enfrentan a los códigos sociales imperantes. ¿También en la adaptación de Nando López y que ha dirigido Ainhoa Amestoy destaca esas mujeres?

Sí, son dos mujeres muy fuertes, muy distintas entre ellas. Nando ha hecho una cosa maravillosa, ha recreado el discurso feminista de las novelas. El espectador puede pensar que es un añadido actual, pero no es así, son literalmente fragmentos de las novelas originales de María de Zayas. Las frases de carácter más feminista que pronunciamos tanto Silvia de Pé como yo son de la autora, no de Nando. Quiero decir que no ha sido necesario subrayar mucho el discurso feminista, tan sólo ha sido preciso rescatar esos pasajes de esas mujeres para reivindicar que no se puede condenar, por ejemplo, a sólo aprender costura por ser mujer. Esas mujeres reclamaban aprender a manejar armas y que la condición de ser débil por ser mujer es algo impuesto por boca de los hombres porque la Historia les ha otorgado ese imperio, no es algo que les haya otorgado la naturaleza.

S.- ¿Se confirma que el discurso feminista y las reivindicaciones de igualdad de la mujer no son de anteayer?

No, no lo son. Lo que sucede que María de Zayas tendría muy complicado hacerse oír en su época, por lo que escribía y por escribir, simplemente. También por sus tendencias sexuales, que al parecer no eran heterosexuales. Todo era muy complicado para una mujer de aquella época.

 

S.- ¿Y cómo describes tu personaje en ‘Desengaños amorosos’?

Es una mujer enamoradiza, impulsiva, que puede llegar a ser violenta. Ainhoa quiera darle un matiz romántico de mujer a la que siempre le mueve el amor. Le suceden una serie de acontecimientos que la obligan a reaccionar de una manera violenta. La función tiene también su parte de comedia, en ese sentido mi personaje es muy divertido, con escenas muy divertidas.

 

S.- ¿Por qué es actriz Lidia Navarro?

Soy actriz porque me gusta jugar. Ese es el motivo. Creo que actuar es la profesión más maravillosa del mundo. Además, en mi trabajo me lo paso muy bien y creo que no todo el mundo lo puede decir. Las actrices y los actores nos podemos permitir investigar en otras vidas, hacer cosas que en la vida real no es posible realizar. Cada vez estoy más convencida de que la realidad y la ficción se complementan. No es que me vuelva loca y me convierta en los personajes que interpreto.

 

S.- ¿Siempre tuviste claro que querías ser actriz?

Sí, desde que tengo uso de razón. Engañaba a todo el mundo, a mis hermanos, a mis primas, para hacer teatro, para hacer representaciones. No recuerdo en ningún momento haber decidido “voy a ser actriz”, es como si hubiera nacido siéndolo. Es vocacional.

 

S.- Compaginas la actuación con la enseñanza teatral.

Así es. Me organizado para poder hacer ambas cosas, porque la vida es muy complicada. Me considero afortunada porque he tenido la oportunidad de hacer cosas muy bonitas tanto en cine, como en televisión, o el teatro. La actuación es una profesión muy complicada, mucho más para las mujeres. La enseñanza también me gusta, siempre me ha gustado, y además creo firmemente en el poder de la educación. Creo que la educación y el teatro son capaces de mover muchas cosas en el mundo, así que me he buscado la vida para poder dar clases y compaginarlas con actuar. Echaría mucho de menos las clases si tuviera que dejarlas, me gustan mucho el trabajo formativo, ya sea con niños de 4 años o con adultos de 80. Es un complemento ideal, encuentras un sentido a porqué haces las cosas.

S.- ¿Qué es lo primero que cuentas a alguien que asiste a tus clases y qué es lo esencial que deben aprender?

Mis clases son para personas que, en principio, no quieren ser actores profesionales. El teatro es una herramienta para enseñar cualquier materia y para aprender de uno mismo, para relacionarse con el entorno y con los demás, y tiene una parte lúdica que me parece fundamental. El teatro es también un espacio de libertad. El teatro para los actores es el día a día, pero la gente tiene sus trabajos y sus preocupaciones, y el teatro les permite jugar. No me gusta la palabra terapia aplicada al teatro, pero quizá si hay algo de eso… Trato de explicarles, sobre todo a los más pequeños, que el teatro es un juego ordenado, un juego muy divertido que tiene unas reglas, reglas que además las podemos cambiar, y cuando se respetan algo pequeño puede empezar a crecer.

 

S.- Al escucharte he recordado una conversación con la actriz María Hervás, en la que decía que “el teatro debería ser una asignatura troncal en las escuelas”.

Sí. Sobre todo con los más pequeños. El teatro da la posibilidad a niños y niñas que tienen problemas específicos de acceder a recursos que la enseñanza habitual no tiene. Creo que el teatro es una herramienta que hace crecer a las personas, no para ser actores sino como personas. Cualquier disciplina se puede enseñar a través del arte dramático. Desde las matemáticas a la traslación y rotación de los planetas.

 

S.- Y para concluir la conversación, ¿en qué obra te gustaría quedarte a vivir?

Me quedaría a vivir en muchas. El personaje de ‘Desengaños amorosos’ y la obra en sí me gusta mucho. Me gusta por lo que contamos, por la reacción del público, por los compañeros. Hay proyectos que son especialmente bonitos. Siempre pongo mucho de mí en mis personajes, al final siempre te quedas entre lo que está escrito y lo que eres tú.

 

* Teatro Bretón de Logroño. 20 de octubre. 19,30 horas.

* Fotografía: Manuel Jiménez.

* Fotografías representación 'Desengaños amorosos': Marcos del Mazo.

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