3696

{CULTURA / FOTOGRAFíA}

Entre la belleza y el horror, naturalezas muertas

El fotógrafo Valentín Vallhonrant expone 'Escenas de Caza' en la Sala Amós Salvador de Logroño

En 1548, Tiziano Vecelio, conocido como Tiziano, pintó el retrato ecuestre de ‘Carlos V en Mühlberg’. Casi seis siglos después, el fotógrafo Valentín Valhonrat visitó el Museo del Prado y quedó atrapado por la pintura del artista veneciano. De alguna manera se había producido una conexión con el proyecto de catalogación fotográfica de la Armería Real de Madrid, realizada por Charles y Jane Clifford en la década de 1860 -unas imágenes que muestran yelmos, escudos, cascos o rodelas reposando sobre peanas-, el trabajo que había emprendido Vallhonrat años atrás bajo el título de ‘Fotografía Ornamental’,  y el lienzo del emperador.


El paralelismo entre la obra de Tiziano, el catálogo de la armería de los Clifford y las fotografías de Vallhonrat discurre a través del simbolismo entre lo militar y el poder, tanto en el pasado como en la actualidad. Y es que  las imágenes que componen ‘Escenas de caza’, que hasta el 3 de septiembre acoge la Sala Amós Salvador de Logroño, muestran una amplia serie fotografías de aviones de guerra. En concreto esos aviones de ataque rápido, más conocidos como ‘cazas’. Quizá, a primera vista, ‘Escenas de caza’ pueda parecer tan sólo una extensa serie de fotografías de aviones de guerra, una especie de catálogo.

 

Una mirada detenida descubre inquietantes paisajes. Sobre los aviones, detenidos en la pista de aterrizaje, dominan siempre negros nubarrones. Los cazas se muestren frontalmente o desde su parte trasera siempre parecen dirigirse o llegar desde la tormenta. Quizá una metáfora de la utilidad de estas máquinas. Apunta el comisario de la exposición, Santiago Olmo, a la condición de fotografía ornamental de 'Escenas de caza' y define las instantáneas que retratan a los aviones de “bodegones que retratan naturalezas muertas”.
Los aviones están acompañados de inquietantes paisajes en los que domina un cielo de nubes que posa sobre una delgada línea de horizonte y el espacio vacío de cemento o asfalto de pistas de despegue y aterrizaje. Algunas de las fotografías de Vallhonrat tan sólo muestran las bases aéreas, sus pistas, con las nubes al fondo y una marcada línea de horizonte. De alguna manera, recrean la nada y siempre en un elegante blanco y negro. Habla Olmo de ‘no lugares’, pistas de aterrizaje donde la mayor parte del tiempo no está sucediendo prácticamente nada, pistas que son silencios, espacios suspendidos.


Habla el autor de las fotografías de “belleza y horror; de la belleza tecnológica que produce destrucción, una relación que todos evitamos”. Apunta el catálogo de la muestra que “el sentido de estas imágenes, desde la repetición estructural de la máquina en los diversos modelos, hasta su variedad y multiplicidad estética como armas letales y de destrucción masiva, sitúa a quienes las observan en un extraño espacio y estado de excepción. La mirada se inserta en la contradicción de la conciencia ética, en la paradoja de la belleza tecnológica que, sin embargo, produce la destrucción”.

Valentín Vallhonrat estudió Geografía e Historia y Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 1986 colaboró como fotógrafo de moda con Vogue en sus ediciones alemana, inglesa, portuguesa, italiana y japonesa, trabajando en múltiples campañas publicitarias de  ámbito nacional e internacional. En 1990 se le concedió el premio Cecil Beaton de fotografía. Además de su trabajo personal, en los años 90 montó un laboratorio fotográfico especializado en tirajes de alta calidad para múltiples exposiciones por todo el mundo.

 

Valentín Vallhonrat aborda sus temas como un coleccionista de esquemas que se repiten en lugares y situaciones diversos. Su trabajo se plasma en series de sólida unidad formal y conceptual. Su obra ha sido expuesta en museos como el Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid (Tender Puentes en PHotoEspaña en 2007), el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Room for love en 2000), The Museum Moscow House of Photography, el National Museum of Photography de Bradford, Palau de la Virreyna de Barcelona (Vuelo de ángel en 2004) y en galerías como Elba Benitez de Madrid (Moonlight en 2003), y Visor de Valencia.

 

El fotógrafo apunta que es la primera ocasión en la que muestra las fotografías que componen ‘Escenas de Caza’. “He tratado de mostrar estos aviones de guerra como antes no habíamos podido verlos. Es un acceso a los cazas de una forma hermosa y elegante, describiendo sus texturas y jugando con las geometrías que forman sus piezas”. Vallhonrat dice hablar de la utilidad de la belleza, del poder como estética de la destrucción. El recuerdo de la figura de Carlos V sobre su caballo lanza en ristre, amenazante, y acosado por las nubes negras que anuncian tormenta, se ha difuminado en modernas estructuras de acero, igual de amenazantes, y del mismo modo espectantes bajo inquietantes nubarrobes./Javi Muro


La exposición de Fotografía Ornamental ‘Escenas de caza’, de Valentín Vallhonrat, que permanecerá en la sala Amós Salvador hasta el 3 de septiembre, de la mano de Cultural Rioja.

Suscripción a la Newsletter Enviar