1180

{CULTURA / FOTOGRAFíA}

El instinto, la mirada descarnada y la fotografía a contracorriente de un contador de historias

El fotógrafo logroñés Teo Martóinez expone 'Nostalgia y Vanidad' en la Sala Ongarri de Elgoibar

Apunta el catálogo de 'Nostalgia y Vanidad" que la la obra de Teo Martinez brilla como uno de los mayores descubrimientos de la fotografía española en los últimos años. "Su particular mirada, tierna y ácida a la vez, había pasado desapercibida dentro de la producción diaria de un rotativo de provincias". Lo cierto es que no ha sido hasta recientemente, cuando su archivo ha vuelto a ver la luz y ha sido evaluado, años después de que su autor hubiera guardado cuidadosamente sus negativos en cajas de puros. Ahora, el genio fotográfico de Teo, "con un instinto natural para la composición y el comentario social, ha encontrado su justa valoración como uno de los autores más notables de la época que va de los 50 a los 70 del pasado siglo. Sin nada que envidiar a sus compañeros de generación más famosos, pero al margen de cualquier escuela desde el reducto de su ubicación periférica, ahora sobresale como una visión fresca, inédita y descarnada de la España que le tocó vivir".

 

Teo Martínez Gorrachategui (Logroño, 1930), sobrevivió a una infancia marcada por la Guerra Civil y a la postguerra, se hizoe electricista profesional y ciclista aficionado. Comenzó a interesarse por la imagen en los años 50 y aprendió sus rudimentos a través de un sencillo manual llamado 'Cómo aprender a hacer fotografías', al coste de dos pesetas. Adquierió una Kodak Retina de tres mil quinientas pesetas, todo un lujo pagadero en plazos de cincuenta pesetas que se irá liquidando a base de meter horas los domingos en la central eléctrica.

 

Así nació Foto Teo. Fotografía ciclistas mientras aprende. Pronto sus ingresos como fotógrafo le permiten dedicarse a ello con exclusividad. Al poco tiempo, una carambola le permite hacerse con el puesto de reportero titular en La Gaceta del Norte, que acaba de abrir delegación en La Rioja. Más adelante se suman los encargos fotográficos de Europa Press. Abrió su propia tiendecita de material fotográfico. "Teo entró en la fotografía de prensa con una presencia y unas maneras poco habituales en su tiempo".

"Siempre se situaba donde no estaban el resto de sus compañeros -recuerda el catálogo- a este hombre no le valía la toma frontal y el golpe de flash, siempre quería dar su opinión; y ésta normalmente se situaba al otro lado de “lo corriente”.

 

Teo Martínez llegó a ser tan popular que cuando pisaba el césped de cualquier campo de España en el que jugara el Logroñés, el público, a modo de himno, coreaba: “¡Teo... Teo... Teo!” En una ocasión, en San Sebastián, un jugador de aquella ciudad preguntó desde el vestuario “¿Qué corea el público?” Un compañero le aclaró; “Nada, es el fotógrafo de Logroño que está dando la vuelta al ruedo”. "De aquellas vueltas a los campos salían las fotografías que vendían muchos periódicos al día siguiente; mamás, papás, tíos, amigos, novias compraban aquellas imágenes en las que salían sus seres queridos que estaban estudiando en otras ciudades. Hay que aclarar que en esos años en España, el parque de cámaras y de aficionados era insignificante y aparecer en una fotografía a cuatro columnas era en sí mismo una noticia, doméstica, pero noticia".

Así era la España de los años 60, inocente para las imágenes, llena de gente que sobreponía con alegría una situación social y económica poco halagüeña. "A Teo sólo le fastidiaban los fantasmas chupafotos, las ruedas de prensa, algún jefe que no entendía su trabajo, y sobre todo comprobar que lo que se contaba en los periódicos no correspondía con la verdad. Seguramente por ello tenía ese prisma descarnado al contar los sucesos, esa tremenda humanidad al fotografiar a sus vecinos, esa insidia con el mundo de la política, esa forma de contar, porque Teo es un contador de historias". Con sus Nikon F y F-2 motorizadas "era la imagen del reportero que veíamos por la tele". Como a tantos otros, le tocó revelar, fijar en un minuto, pasar por el agua, secar con una gamuza húmeda y con el negativo en ese estado positivar a la velocidad del rayo para mandar las fotografías por el telefoto.

 

Los últimos trabajos de Teo para la prensa versan sobre la transición y la llegada de los partidos políticos. En la actualidad, este señor cuenta con 84 años, un humor excelente, miles de amigos que dejó por todos los pueblos de y con una afición: la Fotografía. A su edad sigue fotografiando y es un jovial devoto de las técnicas digitales; eso sí, sigue sin interesarle la estética y la belleza aparente./SPOONFUL

 

"Si no sabes ver la foto, la mejor cámara es como si nada". Entrevista a Teo Martínez en SPOONFUL

 

* Jesús Rocandio es el comisario de la exposición, 

Suscripción a la Newsletter Enviar