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{CULTURA / FOTOGRAFíA}

'Gente del Po', aproximación fotográfica a la geografía de Antonioni

Begoña Zubero expone su serie de imágenes inspiradas en un artículo del realizador italiano

Un artículo de Michelangelo Antonioni en la mítica revista Cinema desencadenó, de alguna manera, ‘Gente del Po’,  la serie de fotografías que Begoña Zubero expone ahora en la Sala Artegunea de San Sebastián. Era 1939 cuando el director de ‘Blow Up’ acompañó su escrito en el magazine con imágenes que el mismo había realizado. Zubero, que ha pasado los últimos cuatro años residiendo en Italia accedió a la revista y descubrió la faceta fotográfica del realizador. El artículo en concreto se titulaba ‘Per un film fiume Po’ y en él se preguntaba si la manera de regresar a la topografía física y humana del río que había pertenecido al paisaje de su juventud debía ser a través del documental o la ficción. Begoña Zubero ha retomado esa idea por medio de una aproximación fotográfica a los espacios explorados por Antonioni, lo que ha dado como resultado un complejo universo visual en el que el paisaje cobra protagonismo a través de la fotografía, la escultura, el video o la instalación. 

Begoña Zubero -Bilbao, 1962, dónde reside actualmente- se formó como fotógrafa en Madrid (Universidad Complutense) y Nueva York (School of Visual Arts), donde vivió y trabajó durante cuatro años. Desde sus primeros proyectos desarrolló una fotografía de impecable factura técnica, formal y estética, “en la que la documentación e investigación le han permitido elaborar unas imágenes de gran calado intelectual”.

 

‘Gente del Po’ se compone de 94 fotografías positivadas en soportes variables y pertenecientes a 3 series (Le sponde, Le capanne y Paesaggio industriale), además de un ejemplar de la revista Cinema nº 68, una cabaña, y dos vídeo-instalaciones (Dal Ponte y Pontelagoscuro). La exposición estará abierta del 7 de abril al 2 de julio de 2017.

 

La instalación Dal Ponte, tal y como describe el catálogo, “traspasa conceptualmente la idea de fotografía al incorporar sutilmente el movimiento, la corriente, el curso, en una instalación a pantalla doble que muestra dos planos secuencia estáticos con gran profundidad de campo de claras alusiones cinematográficas”. Es la pieza con referencias más claras a la figura de Antonioni al incorporar una voz masculina que recita el texto ‘Per un film sul fiume Po’.  La muestra se competa, asimismo, con una cabaña a tamaño natural, que viene a completar la serie Le capanne.  La cualidad escultórica de estas construcciones llevó a Zubero a la concepción de esta pieza exenta, en colaboración con la escultora Begoña Goyenetxea.

 En cuanto a la visión del paisaje en la obra de Zubero, puede entenderse, apunta el dosier que acompaña a la muestra, “como una ruptura con su trabajo anterior, lo es sólo en su vertiente formal, ya que la idea que subyace es la misma en la que ya había trabajado con anterioridad en su proyecto Existenz, un recorrido por la arquitectura de poder de los regímenes totalitarios europeos del siglo XX, en el que explora la importancia de la idea del registro y la memoria”. En esta ocasión, no son las monumentales construcciones sino las imágenes en las que la naturaleza y el río cobran protagonismo, “convirtiéndose en depositarios de la identidad, memoria e imaginación de la colectividad”. 

 

La ausencia de la figura humana es una de las características de la fotografía de Zubero. “Algo –resalta el catálogo- que no es impedimento para que la épica de la vida cotidiana se haga presente en sus fotografías a través de los testigos que la actividad antrópica deja en el medio natural, desde las autoconstruidas cabañas de pescadores hasta las chimeneas protagonistas de los paisajes industriales”. Hablan quienes conocen la obra de la fotógrafa bilbaína de tensión estético-pictórica. “Asume la concepción clásica del paisaje como exponente del arte de la contemplación, y el terreno más expansivo y postconceptual del arte contemporáneo, que se incorporó a la fotografía de paisaje en Estados Unidos a partir del movimiento New Topographics de mediados de la década de los setenta (y que en Europa tendría su máxima expresión en la Escuela de Düsseldorf), aporta interés y complejidad a este trabajo, abriendo nuevos caminos para futuras investigaciones”.

 

La elección de los lugares no es, en el caso de Zubero, una cuestión puramente estética, “sino que a menudo éstos constituyen el testigo de sucesos o acciones de una gran trascendencia. Se trata de series que inciden en la memoria histórica a través del paisaje y la arquitectura. Nos habla, pues, de la huella humana en el entorno, de la revelación de una historia en los signos visibles de cada lugar”./SPOONFUL

Hasta el 2 de junio. Sala Artegunea en Tabakalera. www.kutxakulturartegunea.eus Plaza de las Cigarreras, 1. San Sebastián.

 

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