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{CULTURA / FOTOGRAFíA}

'El estilo Sander', el retrato y la imparcialidad, el distanciamiento y el detalle

El Círculo de Bellas Artes acoge la muestra Gente del Siglo XX del fotógrafo aleman August Sander

Los retratos de August Sander invitan a ser leídos desde una perspectiva más amplia, más allá de su poderosa relación con un época y un costexto geopolítco específico. Así lo aconseja el catálogo de la exposición que acoge el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre el fotógrafo alemán. "En cierta forma y para muchos intérpretes u observadores que se aproximaron a ellos durante el último siglo -describe-, constituyen algo parecido a un muestrario sobre la condición humana, un registro acerca de las vicisitudes, las mentalidades y los modos de organización social en la vida campesina y en la metrópolis moderna". 

 

Según señala Gabriele Conrath-Scholl, una de las grandes especialistas internacionales en la obra del fotógrafo y directora del Die Fotographische Sammlung/SK Stifkung Kultur de Colonia, institución que custodia, administra e investiga su legado, Sander introdujo un paradigma de enorme importancia para la emancipación de la fotografía documental como medio de expresión artística: frente a la imagen individualizada o 'única' -en el sentido fetichista de la palabra-, desplazó el foco de interés hacia un cuerpo fotográfico con derivaciones complejas y múltiples puntos de fuga.

 

"Este cambio de tesitura no sólo abrió la puerta a la metodología del proyecto para el campo de la fotografía, sino que también permitió otro tipo de mirada que llevaba al retrato fuera del circuito cerrado entre fotógrafo y fotografiado, añadiendo o dando voz a aspectos hasta entonces inapreciables tanto desde la perspectiva del realismo como desde las imágenes con voluntad de exégesis psicológica".

Así, hacia 1930, cuando, tal y como apunta Olivier Lugon, "el apelativo de fotografía documental se multiplica y empieza a calificar, embrionariamente, a un género que se determina en oposición a la Nueva Visión y a la Nueva Objetividad, Sander aparece como ejemplo perfecto contra las inflaciones manieristas, mientras que su libro 'El rostro de nuestro tiempo' , entonces recientemente publicado por la editorial muniquesa Kurt Wolff/Transmare, en 1929, genera apasionados elogios críticos, que inciden sobre las capacidades del fotógrafo para documentar la esencia de la época desde una exactitud encomiable".

Ciertamente, el 'estilo Sander', es decir, esa mezcla de penetración e imparcialidad, de distanciamiento y de captura del detalle, halla su máximo valor si se le inscribe dentro de una propuesta con la envergadura enciclopédica de 'Gente del siglo XX', al oponerle el concepto que Sander desarrolló para atender a todos los segmentos sociales y profesionales sin excluir ninguno -aunque tampoco sin decantarse por cualquiera-, computando en largas listas redactadas a mediados de los años veinte por él mismo, los grupos, las subdivisiones y las carpetas que integrarían este retrato de retratos, este gran atlas de la Alemania del momento.

"Resulta aún más apabullante observar de qué manera reevaluó su propia obra comercial como retratista de familias campesinas de Westerwald en los años diez, que a su vez evolucionaba aquella fotografía que había practicado previamente en Linz en los inicios del siglo pasado, para regresar a los retratos frontales sobre los habitantes del mundo agrícola, muchos de ellos hechos al aire libre. O cómo eludió la noción de novedad, tal vez gastada por los movimientos de vanguardia más ortodoxos, entendiendo que la potencia de Gente del siglo XX no residía en establecer discriminaciones ontológicas entre imágenes utilitarias y fotografías de arte, sino que, por encima de dichas etiquetas, era el proyecto general quien podía operar desplazamientos entre una recepción u otra"./SPOONFUL

 

* Círculo de Bellas de Artes de Madrid. Hasta el 17 de mayo de 2020. Sala Picasso.

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