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{CULTURA / FOTOGRAFíA}

'De la fotografía me llama convertir lo cotidiano en algo mágico'

Teresa Rodríguez expone 'De toda la vida' en galería virtual SPOONFUL, dentro de Mujeres en el Arte

La fotografía constituye para Teresa Rodríguez una manera de mirar y acercarse el mundo, una forma de vivir. Desarrolla su actividad profesional como profesora de Fotografía en la Universidad Popular de Logroño. A lo largo del mes de marzo particià en el festival 'Miradas de Mujer en La Rioja 2015' con la serie de imágenes 'De toda la vida' en la galería virtual de SPOONFUL. Teresa entiende que la imagen es una invitación a contemplar y recuerda que se acercó a la fotografía por una necesidad de contar, algo que no conseguía satisfacer a través de otros canales. Cuando Susana Baldor, la directora del certamen, le propuso participar en 'Mujeres en el Arte' se dio cuenta de que quería ‘hablar’ del paso del tiempo en la ciudades y en las personas. A lo largo del último año, la fotógrafa ha comisariado exposiciones -Lovely Rita, Artefacto-, ha impartido charlas y ha participado en el Festival, el ‘Arte en la Tierra’, que cada año se celebra en Santa Lucía de Ocón (La Rioja). Ahora, Teresa se adentra en las cosas 'De toda la vida'

S.- ¿Cómo comenzaste en la fotografía?

Por mi necesidad de contar. No sé dibujar, ni pintar, ni esculpir, ni si quiera escribir… solo sé mirar. La cámara de fotos es para mis un instrumento precioso que me permite transmitir lo que siento, lo que veo. Capturo un instante cualquiera en el que la luz hace visible el momento. Me gusta observar. Soy una ‘mirona’ que no se conforma solo con ese gesto, tengo que contarlo.


S.- ¿Te llamaba la creación artística o el acercamiento fue desde esa sorpresa inicial que a todos nos produce el ver reflejada una imagen a través de la magia de la fotografía?


Me llama la intención de convertir lo cotidiano en algo mágico. Eso es algo que consigo con la fotografía. Esa magia existió en mis primeros pasos. La fotografía analógica me entusiasmaba, disparar capturando el instante sin saber si habías conseguido o no la imagen. Luego venía el laboratorio, el cuarto rojo. El momento en el que el papel blanco se convertía en imagen era fascinante. Volvía, entonces a revivir la emoción del disparo. Hoy esa magia, en la era de la postfotografía (como señala el maestro Fontcuberta) se traslada al momento creativo, cuando ideas una serie y te propones contar. Ya la fotografía no es algo ocasional que surge en los viajes, las fiestas, es una necesidad diaria.


S.- ¿Desde un principio dirigiste la mirada hacia la fotografía o hubo otras disciplinas artísticas que te llamaron la atención?

Me interesan todas las disciplinas artísticas. La música, el cine, el teatro, la pintura y la literatura, e incluso la danza son fuentes que me inspiran y me enriquecen. Las práctico como espectadora con intensidad. Las artes son muy importantes para mi en la vida, no me distraen, al contrario creo que me hacen mejor persona, me equilibran, me hacen ser más curiosa, en definitiva me permiten seguir aprendiendo. Y seguir viviendo. Además tengo las suerte de tener muchos amigos y amigas artistas, ellos si que lo son de verdad. Bebiendo directamente de la fuente. El arte es siempre una inversión de futuro, si me permites el símil económico. Invierto en arte, obtengo arte. Fotográfico, en este caso.


S.- Hablando de la exposición, ¿cómo surge la idea de ‘De toda la vida’?


Cuando Susana Baldor, me lo propuso, dije si de inmediato. En un principio pensé en tirar de mi archivo, tenía poco tiempo. Todos los fotógrafos disponemos de esa carpeta en la que vamos añadiendo las fotografías que más nos gustan y que esperamos mostrar un día. Pero…, en un momento de euforia me envalentoné y pensé en hacer algo nuevo. Quería contar algo que veía y me llamaba la atención cuando andaba de aca para allá por las calles de Logroño. Quería ‘hablar’ del paso del tiempo en la ciudades y sobre todo, en las personas. Entrecomillo ‘hablar’, porque en realidad no tenía intención de hablar con palabras sino fotografiar ese paso del tiempo. Y sobre todo mostrar como ese paso del tiempo no lleva el mismo ritmo para todos, aparentemente. En el texto que acompaña la exposición he tratado de contarlo pero he tenido que fotografiarlo para dejarlo claro.


S.- En el mundo de la inmediatez, lo ‘De toda la vida’…


En este mundo, en el de la inmediatez, es en el que más valoramos ‘De toda la vida’, no paro de oír la frase. En cualquier momento, a cualquier hora, en cualquier lugar… ‘De toda la vida’ es la historia de nuestra vida. Cada uno tenemos un nuestro ‘de toda la vida’, a través de las fotografías he mostrado el mío. Y paradojas de la vida, os lo he mostrado on line, a través de la red y una exposición virtual.


S.- ¿Cómo trabajas un proyecto? ¿Cómo comienza y cómo lo desarrollas?

En esta ocasión ha sido Fundamental obtener la primera imagen. Tenía claro que las primeras capturas debía hacerlas en domingo y por la mañana. ¿Qué hay más ‘De toda la vida’ que un domingo de invierno soleado en una ciudad de provincias con un fondo musical de repique de campanas?
S.- ¿Imaginas la imagen antes de tomarla?

Imaginé muchas de las imágenes antes de tomarlas. Tenía muy claro que quería fotografiar a mi vecino Carlos, en su tienda Menví. Un homenaje a toda una vida dedicado al comercio en el Casco antiguo. El moño de mi tía Mari Carmen suponía el paso de tiempo, toda una vida en la Calle Mayor. Las bandejas de pasteles de la Mariposa de Oro, lazados con un cordel que a sus dueños les cuesta encontrar y que ya casi no se fabrica. Los emparedados del Gurugú con toreros de fondo es una imagen que veo a diario y que no quería dejar escapar. Los abrigos de piel, símbolo de otro tiempo. La uñas en pico… Busqué en mi memoria, salí a la calle y luego mi emoción hizo el resto.


S.- ¿Qué te influye?


La luz y el tiempo. Mi tiempo.


S.- ¿El día a día, la actualidad, otras artes como la literatura o el cine, otros fotógrafos y fotógrafas, los notas presentes en tus trabajos…?

Si, claro. La vida me influye para que la fotografía fluya.


S.- La labor docente lleva mucho tiempo, ¿cómo sacas más horas para tus proyectos más personales?

¿Qué cómo saco horas?, yo también me lo pregunto. Energía no me falta. La labor docente si es verdad que me lleva mucho tiempo. Sobre todo porque concibo la educación como un continuo aprendizaje. Todo lo que enseño me enseña. Año tras año los conocimientos fotográficos van cambiando y se hace necesario estar al día de los nuevos modelos de cámaras, nuevos fotógrafo o fotógrafas, nuevas modas. Mis alumnos me obligan a estar al día tanto en cuestiones técnicas como estéticas. Me divierten las clases, les pongo todas la pasión que puedo. La verdad es que tengo que dar la gracias a la Universidad Popular por haberme dado esta oportunidad de transmitir esta pasión.


S.- De alguna forma, ¿tus proyectos personales son también una vía de escape para salir de lo habitual, de las clases en las que enseñas Fotografía?

No considero que los proyectos personales sean una vía de escape. No necesito escapar. Son una parte más de mi vida fotográfica. Con la enseñanza alimento a mi estomago y con los proyectos personales a mi corazón.


S.- ¿Cuáles son las inquietudes de quienes quieren aprender fotografía?

Después de 18 años en la enseñanza podría decir que en mis alumnos hay todo tipo de inquietudes. Desde algo tan básico como aprender a manejar una cámara compacta a algo más sublime como intentar expresar sentimientos a través de la cámara fotográfica. Para algunos es una terapia, para otros una necesidad de afirmarse.


S.- ¿Qué fotógrafos te gustan o los tienes como referentes?

Si te digo que me gustan todos, creerás que exagero. Pero es muy cierto que a estas alturas de conocimiento de la fotografía me interesan todos, me enseñan todos y me encanta descubrir nuevos. Si quieres algún nombre te diré que últimamente soy muy fan de los fotógrafos del nuevo documentalismo en color, Wilian Egleston, Sthephen Shore, Joel Sternfeld, Saul Leiter, Joel Meyerowitz. También, Martín Parr por su ironía y sencillez. Contemporáneos como Paul Graham. Gary Winogrand, sútileza y delicadeza en blanco y negro. Bruce Davison maestro en color como en blanco y negro. Mujeres como NanGoldín o artistas de la fotografía y la literatura como Sophie Calle, que descubrí por mi pasión por las novelas de Paul Auster. La lista es muy larga pero no quiero dejar de nombrar autores españoles de referencia como Alberto García Alix, Paco Gómez, Cristina García Rodero -como, ¿no? ¡qué grande es?-, Catalá Roca, Antonio Xoubanova; o los más jóvenes, de la nueva hornada, Ricardo Cases, Oscar Monzón o Cristina de Middel.
S.- ‘De toda la vida’ es muy diferente, al menos así lo parece, a tu anterior exposición dentro de ‘Arte en la Tierra’, ¿no?

Quizás en apariencia o en la forma sea diferente pero en el fondo la dos son una manera de hablar de mi, de lo que me preocupa, de lo que me interesa, de los que me emociona. Aparecen elementos comunes a mi en las dos exposiciones.


S.- Al hilo de ‘De toda la vida’, ¿las series de fotografías las das por terminadas o, por ejemplo, ‘De toda la vida’ podría tener continuidad?


Las series nunca se terminan. ‘De todas la vida’ puede continuar como continua pasando el tiempo. El tiempo las madura.


S.- ‘Mujeres en el Arte’ tiene el objetivo dar visibilidad a la mujer que trabaja en el mundo del arte, creadores, gestoras, investigadoras o críticas…

Claro que si, es necesario seguir insistiendo. Desde hace tiempo hemos conseguido igualdad pero no todo esta conseguido. Es necesario seguir insistiendo.


S.- ¿Estás trabajando en algún proyecto personal más?


Si!! Estoy en los inicios de una nueva serie que poco a poco va dando sus frutos, fotográficos, claro.
Es una idea que tengo en la cabeza y que voy materializando y dando forma. Aunque sin fechas limite, ni galería que lo exponga.

 

 

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