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{CULTURA / EXPOSICIONES}

Todos en Berlín sin pisar Ku'Damm

Juan José Rencoret expone 'Berlín', pintura y escultura inspirada en la obra de Thomas Man

Jacob domina la sala de exposiciones itinerantes del Museo de La Rioja. La escultura del padre de José parece vigilar a los protagonistas de las pinturas que, junto ella dan forma a la muestra ‘Berlín’. Cuenta el autor, Juan José Rencoret, que fue precisamente leyendo la tetralogía ‘José y sus hermanos’, de Thomas Man, cuando surgió la chispa que pintura a pintura ha configurado ‘Berlín’. La colección de pintura y escultura se expone ahora dentro del programa de Actual 2018.

 

Asegura Rencorent que finalizada la escultura las pinturas fueron le pidieron paso. “Acudí –describe- inicialmente a la piedra como elemento de lenguaje primitivo, más antiguo, para aproximarme a esa historia bíblica que es la historia de José”. Y es que para Renconret (Sanlúcar de Barrameda) "lo representado en la piedra es la mirada de un hombre que rompe consigo mismo”. Y desde ese punto de partida los pinceles del artista gaditano idean la nave interestelar con diseño de esqueleto de perro tripulada por Rudolf Steiner, filósofo austríaco, erudito literario, educador, artista, autor teatral, pensador social y ocultista; la primera comunión de un ser que bien podría haber llegado de lugares muy lejanos; la mujer apenas cubierta por una sábana y tocada por un sombre años veinte; el ídolo dorado, que en realidad es mujer; un rinoceronte llamado doctor Faust; Idoya, que está pero no está, traslúcida en su ensimismamiento; Laura bajo los signos de una alfabeto oriental; Ana, Dadá; y Kung que juega con el mundo en unas posibles vacaciones fotográficas.

Pinturas que transmiten sensaciones a través de un poderoso color y formas sugerentes, “los que Rencoret define como mapas de colores y formas que hablan de lo imposible” y se explica: “Porque yo nunca estuve en Berlín… y sin embargo vengo de allí, que es lo mismo que decir que vengo del arte de otros tiempos, de una mirada a la antigüedad, de un pasado cercano que libera el caos haciéndose fundamental en el presente”. Y es que Rencoret necesita viajar al pasado para poder romper con la tradición de estructuras milenarias. 

 

Apuntan desde el Museo de La Rioja a Goethe y a la psicología del color que introduce la subjetividad. “Berlín comienza con una idea pera después en su desarrollo ésa idea cobra vida y el pincel invita al espectador a profundizar en la pintura porque el arte está dentro de uno mismo”. “La rosa no tiene por qué/florece porque florece/sin preocuparse de ella misma/sin desear ser vista”. El poema de Ángel Silesio (S. XVII) desvela Remcoret es Berlín. Quizá todos hemos estado en Berlín, aunque nunca hayamos pisado Ku’Damm./Javi Muro

 

 

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