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{CULTURA / CINE}

Palmarés con sabor oriental en Zinemaldia

Favoritos y premiados en la 64 edición del Festival de Cine de San Sebastián

Sábado 24 de septiembre de 2016, una noche perfecta para cualquier celebración en Donostia. El clima es el idóneo para la fiesta, rondando los treinta grados. Los aledaños de la larga alfombra roja que dan entrada al Palacio de congresos y Auditorio del Kursaal, están a rebosar de curiosos y fans en espera de la llegada de decenas de famosos, con la principal finalidad de conseguir el selfie deseado.


Coches de alta gama circulan de manera ordenada. Cuando se paran ante el edificio, el gentío se pone nervioso y todos se centran en vislumbrar si conocen al elegante pasajero y si merece la pena hacerse un hueco entre la masa para acercarse a las vallas con sus móviles.


Esta es una de las caras de este festival que pone patas arriba una de las ciudades más bellas de España, sin lugar a dudas. Pero para los que amamos el cine, sobre todas las cosas, poco espacio queda para disfrutar de este aspecto frívolo y colorista. Aspectos como el meteorológico o la indumentaria de un actor, quedan relegados a un segundo plano, para otorgar el protagonismo a las películas y las historias que ellas contienen.


En los sótanos del edificio, la sala de prensa del Kursaal presenta una imagen bien distinta. Rostros que denotan el cansancio de más de una semana de trabajo, idas y venidas, ruedas de prensa, entrevistas y el reflejo de decenas de películas en los ojos, aun por procesar. Un buen número de acreditados de prensa se concentran, ante sus portátiles, con una lata de refresco de cola o un café al alcance de la mano. El festival llega a su fin y esta noche se conocerán los nombres de los galardonados.


Cada uno tiene sus favoritos y las porras están al orden del día. Muchos son los que apuestan por las producciones patrias, hemos vivido un festival con grandes títulos españoles que nada tienen que envidiar al resto. 'El hombre de las mil caras', de Alberto Rodríguez, ha gustado a casi todos pero no suena como posible ganadora; 'Que Dios nos perdone', de Rodrigo Sorogoyen, también tienes sus adeptos, pero nadie tiene una idea clara de por donde irá la decisión del jurado principal.


Rezagada ante las mencionadas queda 'La reconquista', de Jonás Trueba, que tiene la facultad de poner nerviosos a los más impacientes y solo convence a los que todavía estamos acostumbrados a un tipo de cine sosegado y sin pirotecnias.


Pero si hay una favorita, en líneas generales, esa es 'Lady Macbeth', una producción británica del debutante William Oldroyd, que ha sabido adaptar, de manera bella y solvente, la obra homónima de Nikolai Leskov. Con una interpretación magistral, la actriz protagonista, Florence Pugh, se posiciona como clara favorita para alzarse con la Concha de plata a la mejor actriz, pronto saldremos de dudas.


Otros son los que apuestan por propuestas mucho más complejas y dispares como la polaca 'Playground', que con sus duras imágenes trajo la polémica al festival, provocando, durante su proyección, el abandono de un buen número de espectadores que no pudieron, o bien, no quisieron, soportar el mal trago de una dilatada escena final, que pasará a la historia del festival por la barbarie de lo que nos muestra.


Mi apuesta se centraba en una de las películas más valientes a las que, en mi vida, he podido asistir. Un retrato de la juventud chilena actual que tiene la cualidad de no dejar a nadie indiferente. Y es que 'Jesús', del prometedor e inteligente director chileno Fernando Guzzoni, contiene un realismo que invita a la reflexión, generador de debates diversos gracias a sus magníficas interpretaciones y a una historia radical y desasosegante, que te obliga a adentrarte en los actos más depravados y crueles a los que puede verse abocada cualquiera de los miembros de una generación desesperada.


Según palabras del director, el pilar de este trabajo se basa en “cuestionar una figura patriarcal intermitente y fantasmagórica que te dan la identidad, te reconoce y te da el apellido, pero también te abandona y te traiciona” como le ocurre al protagonista de una historia que mancha el alma y los sentidos si consigue tocarte. Difícil será su estreno en salas comerciales debido a la autenticidad de algunos de sus pasajes que contienes imágenes de sexo explícito.


Otra de mis favoritas, también proveniente de la industria latinoamericana es 'El invierno', del argentino Emiliano Torres. Coproducción argentino-francesa que nos recuerda cómo disfrutar de un cine apaciguado, pero con mucha enjundia. Bellas y agrestes imágenes de una Pampa argentina, protagonista de lujo en la cinta, con una historia de rivalidades y venganza como telón de fondo. Una más que interesante propuesta.


Pero llegó el momento más esperado de la gala, momento de conocer a los triunfadores, y el edificio, arriba y abajo, comenzó a vibrar al unísono. 


Premio del Jurado a la mejor fotografía para 'El invierno' de Emiliano Torres. Acierto total. Todos conformes.


Premio del Jurado al mejor guion para la aventajada discípula de Gerardo Herrero, Isabel Peña, junto con el también director de la cinta, Rodrigo Sorogoyen por la frenética 'Que Dios nos perdone'. La sala de prensa, salvo contadas excepciones, también conforme.

 

Premio del Jurado al mejor actor para Eduard Fernández, por 'El hombre de las mil caras', uno de los actores más inteligentes y solventes de nuestro cine. También merecido y celebrado.
A partir del premio a la mejor actriz, que fue a parar a la actriz más mediática y poderosa del continente asiático, Fan Bingbing, la cosa comenzó a torcerse. Su premio por la protagonista en la única cinta china a concurso, 'I am not Madame Bovary' fue más que discutido debido a que, si alguien brilló en esta categoría, bastante escasa en papeles femeninos protagonistas, esa fue sin duda Florence Pugh, por su impecable 'Lady Macbeth'. Pocos podíamos presagiar lo que venía después, y es que la Concha de plata a la mejor dirección fue a parar a las manos del coreano Hong Sangsoo, por su película 'Yourself and yours'. Una insulsa y delirante cinta que quizás los amantes del cine asiático puedan apreciar. Desde luego, yo no.


Nada que discutir, por mi parte, ante la Mención especial del público ex aequo, entre la coproducción argentino-francesa 'El invierno' y la sueca 'The giant', curiosa fábula que narra la historia de un chico discapacitado y su pasión al deporte de la petanca. Una rara avis que logró emocionarme en algunos de sus pasajes.


Sin embargo, la decepción se hizo notar cuando Billie August, presidente del jurado de la sección oficial de esta edición, entregó la Concha de oro a mejor película, a la china 'I am not Madame Bovary'. Este trabajo, censurado en su país de origen, que sigue las idas y venidas de una campesina tozuda, en larga lucha contra la burocracia del gigante asiático, pasó sin pena ni gloria entre pase y pase de la sección oficial.


Premios aparte, los programadores de esta 64 edición de Zinemaldia han sabido apostar por la calidad, materializada en una enorme variedad de temáticas, nacionalidades y propuestas valientes, llegadas desde muy diversos lugares del orbe. Será que el cine no está tan muerto como algunos predicen. Ojalá sea cierto./Isabel Ribote

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