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{ENTREVISTAS}

La expectación mantenida de 'El lugar de los hechos'

Rafa Lafuente expone en Planta Baja la serie de fotogafías que recrean el Archivo Criminal de NY

“¿De qué está hecho el halcón?” –el detective Sam Spade siquiera mira al individuo al responder para satisfacer su curiosidad- “Del material con que se fabrican los sueños”. Quizá se trate del mismo elemento con el que el fotógrafo Rafa Lafuente impregna sus imágenes. Y es que al acceder a la sala de exposiciones del espacio Planta Baja de Logroño de inmediato eres consciente de que allí ha pasado algo. No es sólo el título de la muestra ‘El lugar de los hechos’, que ya de por sí te pone sobre aviso, son cada uno de los lugares retratados por Rafa Lafuente y los sucesos ocurridos allí que insinúan. Las catorce fotografías que componen ‘El lugar de los hechos’ plantean un juego de detectives infinito, en el que cada imagen genera múltiples posiciones y rincones en que pudiera encontrarse la víctima del crimen.

 

Por qué en ellas se ha producido un crimen, ¿no? Un día, el fotógrafo riojano descubrió que el Ayuntamiento de Nueva York había desclasificado y colgado en la web municipal el Archivo Fotográfico de la Ciudad (New York City Departament of Records) desde el año 1900. Eran cerca de un millón de imágenes entre las que a Rafa Lafuente le llamaron la atención las referidas al apartado ‘Criminal and prosecution’. “Eran –describe- fotografías realizadas en lugares del crimen; eran muy descriptivas ya que su objetivo era aportar pistas, huellas, o identificar a las víctimas”. Aquellas imágenes habían sido tomadas por los propios agentes de Policía y tenían como objetivo apoyar a la investigación. “Eran –resalta Lafuente- tremendamente frías porque servían para el trabajo policial”. Aquel archivo contenía fichas policiales, retratos de criminales y miembros de la mafia, pruebas, víctimas y, por supuesto, las fotografías de los lugares de los hechos.


“Al revisar aquel archivo –recuerda el fotógrafo- surgió la idea de regresar al lugar del crimen, al lugar de los hechos”. Así que Rafa Lafuente selección algunas de aquellas e inició el proceso creativo que le ha llevado a reconstruir esos sótanos, naves industriales, habitaciones y oficinas neoyorkinas en las que algo sucedió. “Al recrear esos espacios –resalta- he pretendido volver a dotarlos de misterio”. De alguna manera, ‘El lugar de los hechos’ es cine negro fotograma a fotograma, Rafa Lafuente ‘rueda’ las imágenes y el guión es cosa de quien las observa. “Al fotografiar los espacios recreados pretendo dramatizar no contar, planteo un espacio dramatizado no narrativo. Serán quienes observen las imágenes quienes obtengan sus propias percepciones”.

 

En su estudio, el proceso creativo de Rafa Lafuente es minucioso. “Primero reconstruyo las imágenes seleccionadas –explica- en maquetas y es, posteriormente, cuando las fotografío”. ‘El lugar de los hechos’ ha sido un proyecto que se ha prolongado más de dos años. “He ido desarrollándolo en diferentes momentos, ya que como fotógrafo realizo otros trabajos y proyectos. La parte que si realizo de forma continuada es la fotográfica, cuando tengo las maquetas finalizadas me encierro con la cámara en el estudio una semana o dos hasta que concluyo”.
Lafuente ha variado la temática en ‘El lugar de los hechos’ manteniendo al mismo tiempo un estilo que aborda la fotografía desde la realidad construida que ya la define, al igual que el dominio de la luz y las sombras –protagonistas esenciales en esta serie de fotografías- y esa tonalidad blanco y negro, especial, diferente, nítida. Haces de luz que entreabren puertas, gatean por cañerías y tuberías, se cuelan por ventanas y ventanucos, ignoran escaleras y a sus pretenciosas balaustradas, fijan la mirada en escritorios y radiadores, esconden cajas apiladas en rincones, evidencian vallados rotos y delatan esa silla arrojada en mitad de la habitación. Las víctimas desaparecen en las recreaciones fotográficas de Rafa Lafuente, pero al mismo tiempo los crímenes que pudieron cometerse allí se multiplican ante la mirada del espectador. Cada recoveco es sospechoso. Apunta el fotógrafo a la variedad de usos de la fotografía. “Imágenes que sirven como prueba en una investigación policial que se recrean después dentro de un proceso creativo, artístico; imágenes documentales, que son ahora parte de un ensayo o una reflexión sobre los lugares y el efecto de la verdad”.


Rafa Lafuente ha eliminado las huellas en su recreación de ‘El lugar de los hechos’ al tiempo que activa la imaginación de quien se acerca a la exposición a contemplar sus fotografías. Entonces es posible que aparezca una colilla de tabaco, se intuya el sombrero borsalino y el pliegue de la gabardina de un detective tras una columna, y se escuche un disparo un instante de que casquillo de una bala ruede escaleras abajo. Nada de esto está en las fotografías de Rafa Lafuente… ¿O sí? Todo estaba ahí y ahora tras aplicar la magia del fotógrafo pueden estar en cualquier lugar. Hay quien dice que en las realidades construidas de Rafa Lafuente incluso se escucha a un testigo que asegura haberlo visto todo. Se encontraba en ‘El lugar de los hechos’./Javi Muro



* El Lugar de los Hechos. Planta Baja. Logroño. Hasta el 19 de enero de 2017.



Autor: Javier Muro

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