9914

{ENTREVISTAS}

'Todos llevamos una historia en la piel esperando ser leída por los demás'

Charo Guijarro es fotógrafa

 

Charo Guijarro (Cuenca, 1973) es fotógrafa. Desde niña la fotografía ya le rondaba, pero estudió Relaciones Laborales y no fue hasta después de una década dedicada a trabajos de corte económico cuando, en plena crisis, decidió replantearse su futuro. Los apostó todo al 13 rojo y ganó. Así, la fotografía pasó de ser una pasión a tranformarse en una pasión y el eje entorno al que gira su vida. Asentada en Albacete, se mueve con sus cámaras por Castilla la Mancha y Madrid. Charo Guijarro entiende la fotografía esencialmente como una herramiento a través de la que contar, pero también como un medio de lucha y un arma reivindicativa "a través dela cual se pueden hablar de muchas cosas". La mujer es protagonista esencial de sus imágenes. "Siento -explica- la necesidad de contar cómo nos vemos nosotras mismas".  ‘Maneras de mirar’ fue uno de sus primeros proyectos. Eran imágenes que robaban miradas, emociones y sensaciones en esos momentos en que nadie se siente observado. En 2015, "más centrada en desnudar el alma más allá de la piel" desarrolló la serie de 20 fotografías ‘DesnudARTE’, donde se desnudan los pecados, los prejuicios, la culpa y hasta los sueños, utilizando el cuerpo como medio de denuncia. El pasado año abordó a través de sus fotgrafías 'Génesis, tierra y piel' la relación amor-odio de las personas con nuestro entorno natural, "hablaba de como amamos la naturaleza y sin embargo la destruimos". Ahora participa en 'El poder de la presencia', una exposición conjunta de 21 mujeres artistas, donde se analiza la situación de la mujer en el arte y es diferentes aspectos de la sociedad. "Mis fotografías -resalta- a veces tratan de arañar y de hacer sentir a quien las observa lo mismo que he sentido yo al realizarlas"./Javi Muro

 

SPOONFUL.- “Desnudarme -dices junto a una de tus fotografías- es un acto de humildad que practico habitualmente. Fotografiarme, es otro acto, menos humilde pero necesario, que hago incluso en otro cuerpo que no es el mío”. El desnudo es protagonista en tus fotografías. ¿Qué es lo que te atrae, motiva, sugiere? ¿Qué cuentas a través del cuerpo desnudo?  

Un cuerpo desnudo es como un mapa por descubrir, donde ir poniendo nombre a todo aquello que nos sucede, a lo que exploramos o a lo que sentimos incluso, pero también es tu propia bandera e identidad, es tu refugio pero a la vez que es tu contacto con el resto de seres… el mero hecho de desnudarse es desprenderse de algo, sea de manera física o emocional, de la protección, de prejuicios, de todo aquello que nos aleja de lo que somos en esencia. Desnudos, somos vulnerables pero también somos mas verdad. Siempre he pensado que desnudarse es la mayor expresión de humildad.  Pero también hay un amor incondicional a la belleza que contiene el desnudo, es como contemplar un paisaje con una orografía diferente en cada uno. 

 

S.- …por qué… ¿Qué es para ti la fotografía? 

Lo que mas me interesa de la fotografía es su función como herramienta para contar, para decir aquello que no se hacer de otro modo, pero también es un medio de lucha, a través de ella se puede hablar de muchas cosas,  también para poner de manifiesto injusticias, y por supuesto, como arma reivindicativa, porque creo que todos tenemos la responsabilidad de hacer del mundo un sitio mas habitable y mejor, cada uno con las mejores herramientas de que disponga. A mi me encanta usarla para aportar la manera de verme a mi misma o a otras mujeres desde una mirada como mujer, estamos acostumbrados a vernos desde los ojos masculinos y creo que hay que generar ejemplos donde mirarnos para escribir así nuestra historia. La mayoría de historias que grito en mis fotografías no me atrevería a hacerlo con palabras, quizás es mi vía de comunicación mas sencilla con el exterior… 

 

S.- ¿Tiene que ver con la búsqueda de la belleza, con la mera representación o con el relato, con contar una historia? 

Ni lo uno sin lo otro. Es cierto que pretendo siempre contar, mucho mas de lo que a veces parece, e incluso hay en algunas fotografías varias historias encubiertas, pero me gusta ser una contadora de historias a lo Oscar Wilde, siempre mirando a la belleza de las cosas, por que la hay. Creo que es la mejor manera de agarrarnos al mundo con optimismo pero siempre aportando mi versión de como veo el mundo y lo que me duele o me enamora de el.  

 

S.- ¿Recuerdas tu primer contacto con la fotografía? ¿Tu primera cámara? ¿y tú primera foto? 

¡POR SUPUESTO! tenía 9 años, recuerdo el día, la cámara y hasta mis primeras fotografías y lo que sufría para que mi madre me diese dinero para revelar aquellas chapuzas. Entonces no lo supe, pero mirar a través de la cámara me ayudó muchísimo a ver el mundo desde otra perspectiva, es maravilloso. Me frustraba mucho pensar en la imagen y el tiempo que debía pasar hasta ver el resultado, comprobar que no tenía nada que ver con lo que yo imaginaba. No sé si me lo tomé como un desafío, pero no paré de hacer fotografías hasta que la lente de mi cámara y mi ojo empezaron a entenderse, al menos un poco. Hoy sé que aquellas solo eran fotos sin intención, a personas, a mi perra Nacha (si, Nacha Pop), a mi primera y en la única corrida de toros a la que he ido en mi vida... Es imposible olvidar esas cosas, es algo así como cuando ves andar por primera vez a tu hijo. Esa es mi sensación cuando recuerdo aquel primer contacto con la fotografía.

 

S.- ¿Cuál fue el instante en que supiste que querías ser fotógrafa? ¿Lo tenías claro? Acompañas alguna de tus fotografías diciendo “Soy más de apostar todo al 13 rojo y perder”. La fotografía ha sido una apuesta ganadora, ¿no? 

Toda mi vida profesional anterior ha girado en torno al mundo de los recursos humanos, al control de calidad y a lo económico. Nunca pensé dedicarme a la fotografía de manera profesional porque tenía muy interiorizada la idea de que no es algo estable. Desde muy niña mis preferencias estaban muy ligadas al arte, dibujaba muchísimo, pintaba…  intenté estudiar bellas artes pero renuncié a ello porque mis padres esperaban “algo mas serio”, como si el arte no lo fuese… vamos que lo dejé estar. Con el paso de los años la fotografía seguía siendo, no una vía de escape, sino mi mejor herramienta para expresar, para ser yo , hasta que aprovechando que el trabajo “estable” empezaba a dejar de serlo decidí dar un giro, inesperado incluso para mi, y aposté por dedicarme a algo que me genera muchas satisfacciones. La metáfora de apostar todo al rojo me describe totalmente, sobre todo en la decisión de dedicarme en cuerpo y alma a la fotografía. Fue un poco así, decidí apostarlo todo, a pesar de ser muy muy muy pensante, acabé lanzándome como en las apuestas. 

 

S.- ¿Y qué tal es la vida cómo fotógrafa? 

Bueno… no es fácil, pero con satisfacciones enormes. Cuando me hacen esta pregunta siempre respondo que se malvive bien… En ocasiones es un trabajo poco reconocido, sobre todo cuando tus fotografías documentan entrevistas, reportajes, etc y se les olvida mencionar al autor o autorao cuando te proponen que tu trabajo sea cambio de promoción, cuando ocurren este tipo de cosas, habituales, es cuando mas piensas ¿ porqué no elegí algo mas serio?  -seríe-, bormeo. 

S.- ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Qué te inspira? ¿Cómo ideas una fotografía? 

Me inspiran muchas cosas, normalmente es la necesidad de desmenuzar y enseñar por dentro lo que quiero contar. Parto de una idea, de algo que me hace daño y que quiero sacar fuera o de historias maravillosas que también me apetece compartir. Estoy convencida que aquello que se comparte se hace enorme y me pongo a buscar el escenario donde quiero que ocurra y una vez allí dejo que suceda, a veces lo consigo de manera sorprendentemente rápida, pero cuando no es así me frustro mucho y reconozco que llego a obsesionarme, hasta que la modelo se aburre de mi y me abandona…  Suelo tener una idea instalada en mi cabeza pero muchas veces termina evolucionando y eso es lo maravilloso. No persigo nada establecido ni me encorseto. 

 

 S. …también dices “no soy de color” ¿Qué te aporta el blanco y negro? 

La mayoría de mis fotografías son en blanco y negro porque siento que aporta dramatismo, son contundentes a la hora de dejar caer el peso de la historia que quieres contar. El blanco y negro aporta mucha contundencia al relato de la fotografía. Sin embargo, no descarto el color en ocasiones, cada historia debe ser contada en su contexto y ello incluye el color o no. Eso si, nunca uso grandes contrastes en color, soy mas sutil en este caso, no como en blanco y negro que ahí me encantan las sombras duras. Cada fotografía es una historia y hay que contarla como tal.  

 

S.- ¿Te gusta trabajar las fotografías de forma individualizada o como series de imágenes, como proyectos? 

Creo que una sola fotografía debe contenerlo todo para hablar y contar por sí sola, ahora bien, si se acompaña de mas imágenes, ya sean series o creando un proyecto, estás incrustando un dato dentro de una historia y eso  tiene un valor extra, porque ese proyecto va evolucionando junto a ti, a medida que vas investigando y descubriendo partes de ese pensamiento inicial que desconocías. Estas mostrando como ha sido la evolución de ese camino hacia el descubrimiento de lo que quieres contar.  

 

S.- ¿Te influyen otras disciplinas artísticas en tu fotografía? 

Mucho, sobre todo la pintura, son un ejemplo ideal para aprender sus luces, sus poses, son ejemplos para mi muy valiosos, pero también me fascina la escultura que a veces he soñado con imitar sus texturas. Es que todo tiene mas en común de lo que nos parece. Me fijo mucho en la pintura, en los gestos y poses de Julio Romero de Torres, me parece realmente embaucador, en las luces de Hopper, quien diría que no son fotografías actuales, o los esquemas de luz de Rembramt… me encanta sus claroscuros. Pero también en otros fotógrafos y fotógrafas como Isabel Muñoz, una maestra de la sensualidad, Cristina García Rodero, Jean Louf Sieff que es la belleza máxima, la perfección, tiene todo lo que yo querría tener en una fotografía. 

 

S.- ¿Tus sesiones fotográficas tienen banda sonora, las acompañas de música? 

Yo no la necesito, en realidad creo que ni escucho demasiado cuando estoy haciendo fotos, es como estar hacia a dentro y sé que puede resultar extraño pero es la mejor forma de comunicarme con la persona que tengo delante. A veces la he usado como medio para que la persona se relaje y fluya, hay ocasiones en que la persona está mas rígida inicialmente y es algo que hay que evitar a toda costa, la fotografía es muy evidente y eso se nota demasiado, al menos yo lo percibo y  trato de eliminarlo del ambiente a toda costa.  Otra cosa en en la edición, ahí escucho muchísima y en bucle.  

S.- La mujer es muy protagonista en tus fotografías, ¿no? 

Totalmente, por varios motivos. Siento la enorme necesidad de contar como nos vemos nosotras mismas, creo que hay lagunas enormes en el arte en ese sentido, Existen miles de fotografías de mujeres, pero siempre desde el punto de vista masculino, las mujeres siempre han jugado el papel de musas pero no de la parte que está al otro lado, y teniendo en cuenta que en todas las disciplinas artísticas, incluída la fotografía se basan en una interpretación personal, el arte estaría interpretado por la mirada del género masculino. Por lo tanto no tenemos ejemplos donde mirarnos e identificarnos. 

 

S.- ¿Y también los autorretratos? 

Creo que no hay fotógrafo que no se haya autorretratado. El autorretrato me parece una manera de conocerse, de aprender donde están tus limites no solo físicos, también psicológicos. Es una manera de derribar fronteras, de entenderte a ti misma y sobre todo de enfrentarte a muchas inseguridades. Hace ya un tiempo escribí en el blog de mi web un post que contaba de los beneficios del autorretrato. En muchas ocasiones se tilda de narcisismo, sin embargo, hay que diferenciar entre los selfies actuales sobre los que se ha hablado mucho y de manera negativa y lo que es un autorretrato.  Me parece un tema muy interesante este, sus beneficios, sus interpretaciones, es todo un mundo sobre el que se podrían llenar páginas.  

 

S.- ¿Cómo es esa sensación de ser creadora y modelo? ¿Se siente pudor ante el autorretrato?  

No es pudor, es miedo a ver algo que no te gusta o que simplemente no quieres ver. Me gusta la sensación de estar sola frente a la cámara, las dos solas, es  un momento muy intimo y casi confesional. Ser sincera es necesario, si no fuese así, no tendría ningún significado. No sería sincera si no reconociese que disfruto muchísimo con el autorretrato, aunque a veces también me enfado conmigo misma cuando no obtengo el resultado que deseo pero también me siento mas libre cuando proceso la fotografía ya que no siento la necesidad de agradar a nadie.   

 

S.- Como apuntas en alguno de tus textos ¿todos llevamos una historia en la piel? 

... y esperando a ser leída por los demás, estoy convencida de ello. Todos sentimos, lo expresemos mas o menos y  de una manera u otra. La piel es un órgano que cubre todo nuestro cuerpo, donde si no se viven las historias, si no es en el roce de la piel, o cuando se eriza, o cuando sientes frío, miedo o el ardor de la pasión por las cosas… Sería absurdo negar que nuestra piel es la primera espectadora de nuestra vida. 

 

S.- Tus fotografías son sensuales, sutiles y elegantes, siempre parecen contar algo más que lo que podemos ver a simple vista, ¿no? ¿Las percibes así?  

Me encanta que me se aprecie ese detalle. Siempre que hago una fotografía me planteo varias cosas que quiero que contengan. Adoro esa parte sensual en las mujeres y defiendo que debemos permitírnosla, y en mi caso la entiendo así como la muestro en mis fotografías pero es solo uno de los ingredientes que añado, porque no quiero quedarme solo ahí, también contienen crítica, sentimientos, rebeldía a veces, palabras escondidas que no me atrevería a decir de otra manera…  Sería un error quedarse en la primera mirada, merece la pena quedarse a escuchar o a leer las fotografías, es mucho mas interesante que quedarse en lo aparentemente evidente.

 

S.- ¿Todo lo visible esconde algo invisible? 

En mis fotografías hablo mucho de las personas, de como nos comportamos y de lo real y lo aparente. Somos icebergs,una parte visible y todo lo demás... Lo visible no es del todo cierto. 

 

S.- En tus fotografías hay cierta melancolía, ¿el relato de instantes vividos y deseo de vivir otros, quizá? ¿Cómo definirías tu fotografía? 

Hacer fotografías me ayuda mucho a aclararme, me angustian experiencias que vivo, pero fantaseo con otras cosas que no he vivido y las imagino. Supongo que es algo común y también que mis fotografías son a veces así, melancólicas, que intentan arañar y necesitan causar en quien las mira lo mismo que siento yo. Entiendo que es algo complicado de entender a veces pero no es algo que pretenda, sino que sucede, no las entiendo como meras imágenes, son historias vivas.  

 

S.- Sobre la belleza dices “sólo es un juego de luces y claroscuros, la belleza somos nosotros jugando a gustarnos”…. 

El concepto de belleza es algo subjetivo, son unos cánones que varían según la moda. Tener una autoestima sana es fundamental para apreciar la belleza de las cosas de manera honesta, y nosotros entramos en ese lote. Al fin y al cabo todo tiene su belleza si sabemos mirar.  

 

S.- ¿Entre la luz y las sombras, te quedas con…?

No podría renunciar a ninguna de ellas, en todo hay parte de belleza. No es tan sencillo, lo que puede parecer positivo puede cegarte y lo oscuro traerte historias geniales, así que, ¿por qué hay que elegir? 

 

S.- ¿La fotografía es una maestra si te detienes a mirar de verdad? Frase tomada de un texto tuyo que acompaña una fotogtafía... 

... hay que detenerse, parar un poco; detenerse a mirar, aunque nos movamos en una sociedad que cambia rápidamente en la que solo cuentan el alcance rápido de las cosas. Nos perdemos demasiado por ir a ese ritmo, no reparamos en detalles ni en el fondo y la fotografía necesita de ese detenimiento para no ser solamente una foto. De hecho una fotografía permanece en el tiempo dándonos el beneficio de releerla tantas veces como queramos y en cada lectura encontramos nuevos  detalles que moldean su significado. Se aprende tanto mirando a través de la cámara… pero siempre que te tomes el tiempo necesario para entenderlo.  

 

* Visita galería de imágenes de Charo Guijarro.



Autor: Javier Muro

Suscripción a la Newsletter Enviar