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{ENTREVISTAS}

'Pongo mi cuerpo al servicio de la máscara'

El actor Fernando Moreno representará 'En-Mascarado' en los Escenarios Insólitos de Actual 2015

Fernando Moreno es actor y se funde con las máscaras y los títeres para, en solitario, representar durante el festival Actual 2015 la obra ‘En-Mascarado’, una selección de escenas del montaje ‘Superhéroe’. Un reto de complicidad con sus personajes, que interpreta al unísono, ya sean máscaras con máscaras, o títeres con máscaras. Fernando entiende que el teatro es una forma de vida y actuar una necesidad de la que obtiene lo mejor de sí mismo, al tiempo que defiende que el teatro tiene que tocar emocionalmente al espectador para serlo realmente. En ‘En-Mascarado’, el actor se pone al servicio de la máscara./Javi Muro


SPOONFUL.- ¿Qué es lo que propones en ‘En-Mascarado’ durante el festival Actual 2015?

El proyecto que presentamos en Actual consiste en trasladar a un espacio no convencional un espectáculo teatral. No es posible representar la obra al completo, pero hemos seleccionado partes del espectáculo ‘Superhéroe’ siguiendo como premisa la elección de las que consideramos más interesantes y más impactantes. Se trata ya de por sí, de un espectáculo bastante impactante por el trabajo de máscaras y títeres. Es una adaptación al espacio. Llevo mucho tiempo realizando este tipo de montajes de adaptación a espacios no convencionales. Cuando actuamos en pueblos, por ejemplo, montamos telones de fondo en cafeterías, creando un clima de teatro. Lo interesante, lo que me gusta, es crear ese clima que surge cuando entras a un teatro, aunque el espacio en origen no lo sea. Crear esa sensación desde el escaparate de un comercio sin uso en la actualidad es complicado, pero un reto muy interesante. Será como ir de tiendas, salvo que en vez de ver ropa en el escaparate verás teatro.


S.- ¿Qué historia cuenta ‘En-Mascarado’?

‘Superhéroe’ –el montaje original- es la historia de un niño que sueña que es un superhéroe que salva a la Tierra de un villano que ha robado la luz del planeta. Su abuela es una heroína y tiene poderes, tiene una piedra de luz que el villano quiere robarla. Es una historia de fantasía. Todo se cuenta dentro de un ambiente en el que las máscaras son protagonistas. Son máscaras muy potentes, con mucha fuerza, y llaman mucho la atención. Parecen muy reales. Si no prestas mucha atención no sabes si el actor lleva una máscara o no. Los personajes son muy reales y la gente que contemple la obra va a quedar muy impresionada. Son máscaras que toman dimensión de vida de una persona, tienen alma, con sus sentimientos, que muestran lo que ansían…


S.- ¿Cómo actor percibes esas sensaciones? ¿Te colocas la máscara y sientes lo que transmite ese personaje?

Sí, sí. Primero observo la máscara, trabajo con ella reconociéndola y, después, cuando me la coloco, es la máscara la que me otorga un cuerpo y una forma de moverme. Esas sensaciones que me transmite la máscara son las que utilizo a la hora de trabajar. Trabajo con cuatro máscaras diferentes, cada vez que me coloco una de ellas automáticamente el cuerpo cambia, cambian los movimientos, cambia la respiración, cambia todo. Lo noto físicamente, mi cuerpo se transforma. Pongo mi cuerpo al servicio de la máscara. Realmente, las máscaras tienen alma. Hace falta jugar durante un tiempo con la máscara, es un trabajo que realizo con mi director.


S.- El trabajo previo para lograr complicidad con la máscara parece esencial, ¿no?

Cada uno tiene una forma de trabajar. Yo llevo trabajando desde hace muchos años con Jorge Padín, que es mi director. Me gusta porque mi trabajo consiste en ponerme en manos de una persona y le das barro para que te moldee, como un ceramista. En cualquier montaje teatral es así, pero en este caso es muy importante porque si no existe una visión desde fuera es imposible. En esta obra, trabajo con el director y con espejos para ser consciente y saber si el movimiento que estás realizando es el correcto, lo tienes que ver, tienes que saber que funciona. Además, en el espectáculo hemos trabajado mucho el personaje de ‘a dos’. Es decir, trabajo en el escenario con una máscara y con un títere a la vez o con dos máscaras, que se relacionan entre sí. Para lograrlo, trabajo mucho también con telas. Por ese motivo también, en los ensayos es importante la visión del director y los espejos, para colocarlas de forma correcta y que cumplan su función.
S.- Esa interpretación ‘a dos’ de la que hablas implica una gran dificultad…

Sí, hay veces que se te cruzan los cables. Es complejo, ya que sobre el escenario se relacionan al mismo tiempo, por ejemplo, el personaje del chico –máscara- con el títere que representa a la abuela, que leen juntos un libro. Es complicado, es muy importante saber dónde estás y cómo coordinas la interpretación de los dos personajes. Es un trabajo muy técnico desde el punto de vista de que tienes que saber que tu brazo de ocupar un lugar exacto en escena porque es el espacio del títere y porque en caso contrario se pierde la sensación de relación con el personaje que interpreto a través de la máscara. Si todo ocupa el lugar adecuado la sensación es de dos personas relacionándose.


S.- Y a todo este mundo de fantasía se suma el espacio elegido por Actual para la representación, ¿no? Diferente, insólito.

Sí, es un espacio especialmente insólito para el público. Los actores quizá estamos más acostumbrados a actuar en escenarios peculiares. En Actual, el público no se va a acomodar en una silla como sucede en un teatro tradicional, ni va a pagar una entrada para ver un espectáculo. Durante las representaciones de Actual, va a pasear por la calle y se va a encontrar con un espectáculo teatral. En este caso, en el interior de un comercio. Lo interesante de la propuesta de Actual es que la gente va a caminar por la calle y se va a encontrar teatro, sin esperárselo. No he actuado dentro de un comercio, no sé cómo va a ser la sensación de tener a la gente pegada al escaparate, pero me parece algo muy curioso.


S.- Los ‘Escenarios Insólitos’ de Actual enlazan con el ‘Micro teatro por dinero’ que surgió en Madrid hace ya unos años, ¿no?

Sí, claro. La historia del micro teatro surge porque en ciudades como Madrid hay tanta gente haciendo teatro, intentando buscarse la vida en el teatro, y es tan difícil –más con la crisis- que encuentran alternativas.


S.- ¿Es la crisis económica el origen?

Creo que sí. Surge como consecuencia de la necesidad de hacer teatro y aunque no pueda vivir, porque del micro teatro es muy complicado vivir, al menos puedo actuar, que es lo que queremos los actores. Actuar es tu vida, es una forma de vivir. No puedo estar sin actuar, sino actúo me muero. De ahí surge el micro teatro, de la búsqueda de la posibilidad de actuar, aunque sea veinte minutos y hagas varios pases. Si en un teatro no me contratan monto la obra en mi propia casa o en el portal.


S.- Este tipo de teatro y los ‘Escenarios Insólitos’ de Actual conectan también con la tradición de cómicos, ¿no?

Empecé con la compañía ‘Juan y Pinchamé’ haciendo teatro y nosotros nos sentíamos cómicos de los de antes. Íbamos a los pueblos a actuar. Una de las cosas que más me ha formado ha sido actuar como cómico por los pueblos de La Rioja. Íbamos todos los veranos recorriendo los pueblos y nos tocaba actuar en el pórtico de la iglesia, en la biblioteca, sobre un carromato o encima de una estructura que montaban con unas cajas de cerveza. La única diferencia es que en vez de viajar en el carromato viajábamos en nuestro coche, pero en el pueblo la frase que se utilizaba era la misma: “vienen los cómicos”. Lo que hacemos en Actual es algo un poco más contemporáneo.
S.- El teatro ha llegado a Actual…

Sí. Lo que pasa es que siempre se crean diferencias entre la música, las artes plásticas y el teatro y creo que está todo muy unido. ‘En-Mascarado’ es una prueba de ello. Tenemos una persona que nos ha compuesto la banda sonora; otra que se ha encargado de la escenografía ambientándola en los años cincuenta inspirada en las historias de superhéroes, otra que se ha encargado de realizar las máscaras… es teatro, pero se han unido todas las dimensiones, teatro, música, artes plásticas, cine… Parece, que el teatro está separado, cuando debieran estar todas las artes más unidas.


S.- ¿Por qué eres actor?

Cuando tenía seis o siete años, recuerdo que me suspendieron Lengua para septiembre. Me dio clases particulares un chico que todo el trabajo que realizamos durante el verano estaba relacionado con el teatro. Creo que a partir de aquel verano, el teatro me entró dentro y ya no ha salido. Todo lo que hacíamos en aquellas clases particulares giraba alrededor del teatro. Desde entonces quise ser actor.


S.- … hay que agradecérselo al profesor que te suspendió o al de las clases particulares…

Sí –se ríe-, no sé… fue una cosa curiosa. Era un niño muy pequeño. ¿Hacía falta suspender para septiembre a un chaval de seis años? Lo cierto es que surgió mi vocación. Además, la vida te va llevando por ese camino. No es un camino fácil, puede parecer muy divertido pero es igual de complicado y duro que trabajar en cualquier otra profesión, camarero, escritor, programador, lo que sea… Es un trabajo de día a día y día a día… Lo que sí notas es que por mucho que te vayas de tu camino, siempre vuelves. Es algo que lo llevas dentro, no se puede explicar. Necesito actuar, actuar me permite encontrar lo mejor de mí.


S.- ¿Siempre teatro o te atraen también otras disciplinas de la actuación?

Trato de que cada espectáculo que pongo en marcha sea diferente, que no tenga nada que ver con lo anterior. Seguir esta filosofía me permite aprender, porque entiendo que el teatro es aprender de forma constante. Intento iniciar cada proyecto desde otro lugar diferente. He hecho teatro contemporáneo con textos clásicos, he hecho teatro sobre cine mudo, un espectáculo sobre miedos infantiles, e interpretado a un payaso, máscaras, siempre cosas muy distintas aunque tengan una línea común. El cine, la televisión, no me llaman. Me gusta el teatro.


S.- ¿Escribes también tú las obras?

No, la escritura es cosa de mi director. Me encargo de la producción y la distribución, además de actuar. Somos una pareja de ‘a dos’ que nos compenetramos bien a la hora de organizar las cosas.
S.- Siempre se dice que el teatro está en crisis. ¿Se puede vivir del teatro?

Para vivir del teatro tengo que hacer también otras cosas. No me puedo dedicar exclusivamente a actuar en teatros. Trato de compaginar el tema teatral con las animaciones para poder vivir. Vivo del teatro y siento que estoy haciendo un trabajo profesional, pero por un lado tengo mi compañía de teatro –El perro azul- y por otro lado, tengo una empresa de animación para que entre las dos pueda subsistir. Si no es muy complicado. No hemos tenido subvenciones para producir espectáculos, los montajes que hemos puesto en escena los hemos pagado nosotros. ¿Qué ocurre? Que para salir fuera de La Rioja es muy complicado porque las ayudas que tienen en otras comunidades nosotros no las hemos tenido. Salir ha sido hasta ahora muy complicado. Y el tema del IVA lo complica todo también, es muy difícil actuar, ir a taquilla y sobre eso quitar el 21 por ciento… no sacas dinero, vas a actuar y muchas veces sales perdiendo. Gastos, alquileres, viajes, alojamientos, nóminas… por esw motivo muchas compañías están cerrando.


S.- ¿Cómo se consigue que la gente se enganche al teatro?

Yo organizo un festival de teatro en Logroño, Teatrea. Empecé de cero. Inicié la aventura porque creía que en Logroño había una carencia de teatro infantil y es la faceta en la que he realizado más proyectos. Me interesaba mucho crear una programación de teatro infantil. ¿Cómo consigues que la gente vaya? Primero con cariño, a la gente para que vaya y las compañías, que se sientan cuidadas y respetadas; luego la difusión del festival, casi es lo más importante, que la gente se entere; y después que el espectador vea que su hijo se ha divertido y le ha transmitido valores. Creo que se puede realizar un trabajo de entretenimiento abordando muchos temas. A veces, los adultos cerramos más a los niños que ellos mismo. Queremos que la gente vea que aportamos algo más. El teatro es educación desde la base, a los niños les lleva a encontrar cosas propias.


S.- Por cierto, ¿de pequeño tú también querías ser un superhéroe?

Sí. Es lo primero que hablamos cuando empezamos a preparar este trabajo. De pequeño quería ser un superhéroe para liberar a la chica que me gustaba, para luchar contra el mal, querías ser un héroe escondido, que nadie lo supiera y que cuando nadie te veía tener una doble vida –se ríe- lo he soñado mil veces… Era una cosa que el niño que llevábamos dentro siempre quería ser y ahora de adultos… también….




Autor: Javier Muro

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