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{ENTREVISTAS}

'Para ser fotógrafo es preciso mirar más allá de la aparente realidad'

Rocío Bueno es fotógrafa

 

Rocío Bueno es fotógrafa y reside en Madrid. El blanco y negro preside su trabajo fotográfico. Entiende que es más emocional y elimina las distracciones del color. No quiere decir que renuncie a las imágenes rebosantes de un mayor cromatismo, sino que considera el color un elemento más que en ocasiones resulta importante y en otras no tanto. Las imágenes de Rocío comparten la capacidad contar y emocionar como denominador común. No importa si las fotografías las ha realizado dos calles más allá de su casa o al otro lado del planeta, cada instantánea transmite una sensibilidad especial por lo retratado. Son fotografías que delatan la pasión con la que han sido tomadas. No en vano, la pasión es una de las cualidades que Rocío Bueno atribuye al fotógrafo en una sociedad, la actual, en la que todo el mundo hace fotografías. Asegura que siempre se considerará una aprendiz, aunque son ya seis años dedicados a la fotografía. Una vocación tardía que se ha convertido en un estilo de vida./Javi Muro


SPOONFUL.- ¿Fotógrafa de vocación? ¿Siempre quisiste ser fotógrafa?

De vocación absolutamente, mi interés por la fotografía nace de mi interior y ha cambiado mi forma de mirar y sentir lo que sucede a mi alrededor, es una pasión, casi una adicción, se ha convertido en una necesidad, en una especie de terapia, una herramienta de expresión y comprensión. Mi vocación es tardía, hasta hace seis años no imaginé que la fotografía ocuparía una parte importantísima en mi vida y hasta hace dos no decidí que quería ser fotógrafa, aunque siempre me consideraré una aprendiz.

 

S.- ¿Cuál fue ese contacto con la fotografía que te convenció de que era lo que querías hacer?

Descubrí la fotografía en mayúsculas hace unos seis años, como decía, a raíz de una crisis personal, antes solo hacía fotos como una forma de recopilar recuerdos de mis viajes y eventos, para anclarlos, guardarlos y recordarlos en un futuro. Me enganchó su poder de expresión, de representación. La cámara se convierte en un vehículo que posibilita la interacción y la comunicación no verbal.

 

S.- ¿Recuerdas cuál fue tu primera cámara de fotos?

No, y me da mucha pena, sólo recuerdo que era una Kodak analógica, porque llevaba los carretes a revelar. En ocasiones me sorprendía y en otras me frustraba lo que veía en el papel tras el revelado. 

 

S.- Ahora, con los móviles y la fotografía digital, todo el mundo cree que es fotógrafo porque hace fotos. ¿Qué crees que hace falta para ser fotógrafo?

La fotografía está al alcance de todos, los móviles son verdaderas cámaras, hay saturación de imágenes, mucha gente haciendo fotos, pero no hay tantos fotógrafos. Los ingredientes: curiosidad, imaginación, mirar más allá de la aparente realidad, pasión, estilo propio. Fotógrafo es aquel que se emociona antes de disparar, que fotografía con las tripas, con el corazón, con pasión. Como decía Duane Michals “Lo que no puedo ver es infinitamente más importante que la realidad

 

S.- ¿Consideras la fotografía una forma de vida o una afición? 

Un estilo de vida.

S.- ¿Se mira diferente –aun sin cámara- cuando se es fotógrafo?

Sin duda, yo me paso el día haciendo fotos con la mente, encuadrando con las manos, fotografiando con la mirada, observando lo que sucede a mi alrededor.

 

S.- ¿Qué te motiva, qué te inspira? ¿Cuál es la chispa que te lleva a realizar una fotografía?

Una emoción, una sensación, un instante mágico y efímero. 

 

S.- En tus redes sociales resaltas imágenes urbanas, viajes, retratos, naturaleza…

Me conmueve el ser humano y sus emociones, las relaciones con otras personas y con el entorno. Son retratos e imágenes urbanas donde casi siempre el protagonista es el individuo y sus emociones.  

 

S.- El blanco y negro es importante para ti, ¿no? 

Es importante pero no fundamental, es más emocional, elimina distracciones del color y hace que te fijes más en las formas o el mensaje. El color es un elemento más de la imagen, en ocasiones muy importante.

 

S.- ¿Qué es para ti la fotografía, búsqueda de la belleza o contar algo, representación o narración?

Narración, aunque la belleza suele surgir inconscientemente. Una fotografía tiene que emocionar, insinuar, contar algo de manera sutil y dejar que el espectador haga su propia reinterpretación.

S.- Muchas veces se relaciona la fotografía con la realidad, ¿pero es la realidad o la realidad del fotógrafo?

Es la visión del fotógrafo, su mirada y su punto de vista están siempre presentes. Cada fotografía tiene un pedacito de uno mismo.

 

S.- ¿Tus proyectos fotográficos parten de series o de imágenes individualizadas?

De ambas. En la fotografía urbana suelo hacer fotografías aisladas, y posteriormente surgen conexiones. Los proyectos fotográficos son más íntimos, sobre temas que me inquietan, trabajo con un foco inicial, aunque con la mente muy abierta y van evolucionando instintivamente.

 

S.- ¿Te influyen otras disciplinas artísticas a la hora de realizar tus fotografías? Música, literatura, arte, cine…

Claro, fundamentalmente cine, la música y literatura.

 

S.- ¿… y otros fotógrafos, te influyen, surgen como referencias? ¿Cuáles son tus referentes?

Me gusta mucho la fotografía humanista, Bruce Davidson, Lewis Hine, Walker Evans o Sabine Weiss, por mencionar alguno de los grandes. Admiro profundamente a Josef Koudelka y a Diane Arbus. Todos ellos son referentes y seguramente influyan en mi. Inspiración que no imitación. Es imprescindible ver muchas fotos, conocer a los grandes, leer libros, ver exposiciones, y buscar referencias. Todo formará parte de tu cultura visual y de tus recursos inconscientes.

 

S.- Si miras atrás y piensas en tus primeras fotos y luego en las últimas, en las que realizaste ayer, ¿qué evolución observas? ¿Cuál sería ese elemento que dirías ha variado?

En estos años he intentado fotografiar de todo, paisajes, objetos, retratos, calle, etc., sin prejuicios, sin encasillarme, para ensayar, aprender y buscar mi camino.  Poco a poco, casi sin darme cuenta, ha ido saliendo lo que realmente me interesa en esta etapa de mi vida, lo que me emociona. Como individuos vivimos en un proceso de cambio lento y paulatino y como fotógrafos caminamos a la par.



Autor: Javier Muro

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