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Pierre Celis, el lechero incansable de la Witbier

El nombre de Pierre Celis (21 de marzo de 1925 –9 Abril de 2011) no es un nombre que pase desapercibido en el mundo cervecero, y no solo en su Bélgica natal, si no a nivel mundial. Este lechero de profesión, y cervecero de vocación, resucitó gracias a su empeño y constancia el estilo centenario de la Witbier o cerveza blanca belga. La cerveza blanca durante siglos había sido un estilo elaborado en la región belga de Brabante Oriental, donde el suelo es ideal para el cultivo de cebada, avena y trigo. La elaboración de la cerveza en esa zona se remonta al siglo XIV, hacia el año 1500, la localidad de Hoegaarden tenía un gremio de cerveceros y en el siglo XIX había unas 30 cervecerías continuamente repletas de gente en la ciudad.

 

El resurgir de esta cerveza se sitúa por lo tanto en esta localidad, próxima a la localidad de Tienen, en Flandes, y hay constancia de que ya en el año 1445 los monjes elaboraban cerveza allí, posiblemente varios estilos entre los cuales se encontraba la cerveza blanca belga, pero esta tradición se perdió en la década de 1950 debido a la dificultad por competir con el ya extendido estilo lager que se producía en Lovaina por la conocida cervecera Stella Artois.

 

La última cervecería de Hoegaarden, Tomsin, cerró sus puertas a finales de los años cincuenta, lo que dejó un triste vacío en la localidad y entre sus lugareños, principalmente en Celis, quien había trabajado a tiempo parcial en la cervecería cuando era un adolescente, ya que ésta pertenecía a su vecino Louis Tomsin.

 

Fue poco después cuando Pierre Celis, en el año 1965, decidió recuperar del olvido la cerveza de su juventud y que tanto le gustaba, y ayudado por Marcel Thomas, un director jubilado de la cervecera Loriers, fundó en 1966 junto a su casa la fábrica de cervezas Brouwerij Celi, posteriormente rebautizada en 1978 como  Cloister o De Kluis para los flamencos, en la misma localidad de Hoegaarden, elaborando su primer lote el 19 de marzo de ese mismo año.

El carácter especial de las cervezas blancas de Brabante fue creado no sólo por el uso del trigo y la avena junto a la malta de cebada, sino también por las especias exóticas y las frutas traídas a los Países Bajos por los comerciantes holandeses. Los ingredientes tradicionales que Celis utilizaba para sus elaboraciones eran el agua, la levadura, el trigo crudo, cebada malteada, lúpulo, semillas de cilantro y corteza de naranja de Curaçao.

 

Su cerveza tuvo una acogida asombrosa y en 1980 tuvo que trasladarse a una vieja fábrica de limonadas abandonada donde podía elaborar más litros. Celis irrumpió con fuerza en el importante mercado de Amberes y luego en los Países Bajos, Francia y Gran Bretaña. Todo esto ayudado por el típico vaso de seis caras en el que se servía su cerveza, un vaso de diseño italiano que por casualidad Celis había encontrado en una tienda en Hoegaarden y que realmente se empleaban para envasar mermeladas.

 

La producción creció rápidamente hasta alcanzar los 300.000 hectolitros al año en 1985. Celis acababa de comenzar a exportar a los EEUU cuando un fuego destruyó por completo la cervecería dejándole prácticamente sin nada con lo que continuar, ya que no tenía asegurada la fábrica. Se dirigió entonces a Stella Artois para pedir ayuda y el gigante cervecero se ofreció a invertir a cambio del 45% de las acciones. En 1988, Stella se fusionó con otro cervecero lager, Piedboeuf de Jupille, cerca de Lieja, lo que dio lugar al nacimiento del gigante cervecero Interbrew, ahora AB InvBev.

 

Con el tiempo, y debido a diferencias en la elaboración de sus cervezas y los fines comerciales que se buscaban con ellas, surgieron rencillas entre ambas partes por lo que Celis decidió, a la edad de 65 años, vender la compañía a Interbrew. Debido al éxito que sus cervezas estaban teniendo en los Estados Unidos, Celis decidió trasladarse a Austin, Texas, donde levantó una cervecería con la ayuda de su hija Christine. La Celis White tuvo mucho éxito, pero Celis se encontró con otro problema de tipo financiero, y para tratar de resolverlo  firmó otro acuerdo de concesión con el gigante corporativo Miller Brewing Company, el segundo mayor cervecero de Estados Unidos.

 

Miller bajó radicalmente la calidad de la cerveza con el fin de obtener mayores beneficios y las ventas se desplomaron, lo que ocasionó que Celis vendiera su parte y regresara a casa. Cuando llegó a Hoegaarden  descubrió atónito que Interbrew (InBev) quería trasladar la fábrica y su producción a la localidad de Jupille en el 2005, lo cual originó una ola de protestas y manifestaciones en el pueblo y un malestar general entre el mundo cervecero a nivel mundial.

 

Finalmente en septiembre de 2007 la empresa comunicó que no la movería e incluyó un plan de inversiones de 60 millones de euros para sus cerveceras belgas, entre ellas Hoegaarden.

En sus últimos años, el incansable Celis, comenzó a elaborar algunos lotes en la fábrica de cerveza St. Bernardus, en la localidad de Watou y en Estados Unidos se unió a la Real Ale Brewery de Texas para lanzar una nueva cerveza de trigo al mercado. Algunas de sus cervezas más conocidas son la Hoegaarden Speciale, la Hoegaarden Grand Cru, la De Fruit Défendu (Fruto Prohibido), la GrottenBier, elaborada por la cervecera de Watou y la Celis White.

 

Pierre Celis falleció en la localidad belga de Tienen el 9 de Abril de 2011, a los 86 años de edad, dejando uno de los mayores legados en el mundo de la cerveza y mostrando que con pasión y entrega todo es posible. Sin duda una gran inspiración para todo buen cervecero que se precie./Unai López 'Del grano a la copa'

 

Fuentes:

https://www.theguardian.com

https://belgianbeerjournal.com

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