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Malzbier, la cerveza de malta que no es cerveza

La cerveza de malta, o malzbier, es una bebida refrescante cuyo origen, se sitúa en Alemania, aunque es cierto que donde más se conoce y consume hoy en día es en algunos países latinoamericanos como Perú o Ecuador, países caribeños como Cuba y Puerto Rico y algunas ciudades alemanas como Colonia, donde comparte grifo con su tradicional cerveza Kölsch. Hay referencias a esta bebida que datan del año 1538, donde ya existía en Berlín el “extracto de malta para la salud”, el malzextrakt-gesunheitsbier.Y es que a la malzbier también se la conoce como “refresco de malta” o “extracto de malta”. Esta bebida se elaboraba por aquel entonces con excedentes de cerveza lager o de peor calidad a la que se le añadía una cantidad de extracto de malta para aumentar su cuerpo y densidad.

 

Era, y es por lo general, una bebida baja en alcohol, con unos 3 grados, y a finales del s. XIX ya se comercializaba en gran parte de Europa y Nueva York. En aquella época, en Alemania, se empleaba la denominación Malzbier para hacer referencia a las cervezas oscuras de alta fermentación (ale) con bajo alcohol (unos 0,5 grados). Ya en la década de los 50, donde tuvieron un gran auge, esta bebida se consideraba un alimento fortificante y tonificante que se recomendaba tanto para ancianos y enfermos, como para madres en periodo de lactancia. 

 

En los 60 la malzbier se rediseñó hasta convertirse en la bebida que se conoce hoy en día, elaborada principalmente con agua, extracto de malta, glucosa y extracto de melaza. Estas nuevas fórmulas fueron denominadas como Vitamalz, para hacer más énfasis en sus propiedades revitalizantes, e incluso como Kinderbier, o “cerveza de niños”, ya que también se les daba a estos por su bajo contenido alcohólico y sus propiedades refrescantes, aunque el nombre que ha prevalecido de manera común es el de Malzbier.

No obstante el nombre de Vitalmalz ya fue establecido en 1931 por el químico Ferdinand Glaab, quien adquirió la patente para el proceso de extracción de la vitamina B1 a partir de las células de levadura, aunque no lo pudo utilizar de manera comercial hasta 1966.

 

¿Cómo es hoy en día la malzbier?

Pues se trata de una bebida carbonatada, elaborada a partir de cebada, agua, lúpulo y en ocasiones otros ingredientes como el maíz y colorantes. Contiene muy poco alcohol o nada, y se consume como un refresco, similar a la coca-cola, o incluso como un té helado en su versión no carbonatada.

 

Por decirle de una manera más entendible y relacionada con la cerveza, la malzbier es una cerveza sin fermentar, de color oscuro y extremadamente dulce. Una de las grandes diferencias que tiene esta bebida con la cerveza es que se le añade hielo a la hora de tomarla, e incluso en algunos países la combinan con otros ingredientes como la canela o la leche condensada. Es decir, el dulzor y el azúcar están más que asegurados en esta bebida.

 

Tal y como hemos comentado al inicio, donde es muy común actualmente esta bebida es en países latinoamericanos y del Caribe, donde también la llaman “malta caribeña”, pero también se elabora y consume en Dinamarca, en zonas de África, como Nigeria o Camerún, y del océano índico. En algunos de estos países la suelen llamar también “cerveza negra”, principalmente por su color, aunque en poco más se parece a una cerveza negra la verdad.

Otro de los países tradicionales de la Malzbier es Brasil, donde aún mantienen esta denominación y donde se consume desde comienzos de 1900. Una de sus principales marcas es Brahma, que sacó al mercado su primera malzbier en 1914 bajo el lema: “bebida sabrosa y nutritiva, recomendada especialmente para las mujeres que amamantan”, ya que por lo visto ayudaba a generar leche materna. Se elaboraba inicialmente mezclando excedentes de cerveza con un lote de cerveza lager al inicio y al final del filtrado, al cual se le añadía después caramelo y almíbar de azúcar. 

 

Con el tiempo esta bebida ha ido evolucionando y en cada sitio se hace “a su manera”, pero si algo tienen en común estas “cervezas de malta” es su excesivo dulzor, algo que a much@s amantes de la cerveza les resulta tremendamente empalagoso. No obstante no podemos considerar a esta bebida como un tipo de cerveza ni nada que se le parezca, a pesar de que elaboren con casi los mismos ingredientes, de hecho ni la organización BJCP ni la Brewers Association la reconocen en sus guías de estilos.

 

No obstante, para gustos los colores, así que si tenéis ocasión de haceros con alguna de estas bebidas y os apetece probarla, adelante. ¡Salud!/Unai López desde 'Del grano a la copa'

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