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{CULTURA / FOTOGRAFíA}

Contactos fotográficos y la fuerza secreta más allá de lo tópico

El fotógrafo Kim Castells dona 560 fotografías sobre La Rioja al Gobierno regional

Las columnas del monasterio juegan a las sombras chinescas con la luz que capturan a través del ojo de aguja que observa el exterior desde la portada del templo. Quizá a fuera o quizá en otro valle las hojas verdes y amarillas camuflan las ramas de las hayas de la mirada a pie de tierra. Es el retrato del frondoso bosque en primer plano. No hay tregua a las fake news, el capitel cuenta el pasado tal y como fue o, al menos tal y como lo contempló el tallador. Es pura verdad como lo es el relato de la corteza de los robles o de las piedras, colocadas una a una, para formar el mosaico que forma la calzada. Mientras -también en retrato en primer plano- la vid saluda al sol y el agua -quizá del Iregua, quizá del Leza- se congela para que la mirada no pierda detalle del entorno. En la cumbre del Chilizarrias amanece y una lengua de fuego anuncia un bonito día. En 2003, el fotógrafo Kim Castells tuvo la oportunidad de recorrer La Rioja con su cámara. Tenía el encargo de publicar el libro ‘Paisajes para una Lengua’, que acogió una selección de 159 imágenes acompañadas de textos de Gonzalo de Berceo. Ahora, el fotógrafo ha donado al Gobierno de La Rioja 560 fotografías realizas durante el proyecto que le llevó a recorrer los caminos riojanos.

 

El director general de Cultura y Turismo, Eduardo Rodríguez Osés, calificó la donación de la colección de imágenes de “muy representativa de la región” y ha destacado que incrementan el patrimonio documental riojano. “En concreto, el área de patrimonio fotográfico, el patrimonio cultural material de La Rioja”. En ese sentido, Rodríguez Osés agradeció la generosidad de Castells y resaltó que “se realiza además sin contraprestación económica”. 

 

Los fondos aportados por el fotógrafo se depositarán en el Archivo Histórico Provincial, donde se conservarán tras su inventario y descripción. “También se llevará a cabo -detalló la directora del Archivo, Micaela Pérez- la digitalización de todas las imágenes donadas, lo que permitirá su utilización, difusión y disfrute por toda persona interesada”. La donación consiste en un total de 560 imágenes en fotografía analógica, de las 252 son sobre patrimonio riojano en formato diapositiva de 6x6; 228 corresponden a paisajes, en el mismo formato; y 80 más abordan temas variados y se presentan en negativos de 24x36.

 

Y es que KIM Castells recorrió y fotografió los Monasterios de San Millán de la Cogolla, Valvanera, Cañas, Nájera, y otras localidades como Ojacastro, Anguiano, Tobía, Estollo y Santo Domingo de la Calzada, así como los diferentes entornos naturales de La Rioja. El director general de Cultura y Turismo resaltó que en el trabajo del fotógrafo “el paisaje y medio natural riojano y su patrimonio histórico artístico es captado con una sensibilidad, equilibrio y belleza insuperables".

La directora del Archivo Histórico Provincial recordó que la propuesta de llevar a cabo la donación surgió del artista hace mes y medio, una iniciativa que ha agradecido, puesto que "no es muy frecuente que un artista en vida done parte de su obra". En ese sentido, Castells ha señalado que esta donación a La Rioja no es la única que ha realizado. El fotógrafo posee un fondo de más de 60.000 fotografías y ha actuado de la misma manera con Vall de Arán o Cadaqués, aunque ha puntualizado que en La Rioja "todo ha sido muy rápido" al encontrar muchas facilidades por parte de las instituciones”. Los únicos requisitos exigidos por el fotógrafo para la donación han sido el respeto de su autoría y la garantía de su preservación y conservación.

 

Kim Castells se inicia como fotógrafo en 1978 y publica su primer libro en 1981. Hoy cuenta con más de noventa libros editados, todos ellos con la fotografía como elemento fundamental y aglutinador. Ha recorrido todos los paisajes de la península ibérica que luego ha recogido en libros como: El Pirineo, Albarracín, Montserrat, Otoño en Benasque, El Cadaqués de Plá, Flores, Casas de los Pirineos, Primavera en Invierno, Sentir las Islas, Traditional Houses of Rural Spain, El parque Nacional de Ordesa, El Maestrazgo, Iconografía del Espacio Sagrado, o Tarraco sueño de Roma, entre otros. Además, la colaboración con autores literarios como José Antonio Labordeta, Luis Racionero, Salvat Papaseit, Ana Puértolas, Josep Plá, Miquel de Palol, Xavier Benguerel, Marius Carol o Raimundo Panikkar ha contribuido a establecer en sus libros un lenguaje mágico de gran belleza, el de la palabra y la imagen.

 

Castells resalta lo sencillo que ha resultado alcanzar un acuerdo con el Gobierno de La Rioja. "Desde el primer instante ha sido fácil; ha sido un cambio radical con lo vivido hasta ahora. Por lo general tratar con las instituciones no siempre es sencillo, pero en este caso todo ha ido rodado". La relación del fotógrafo con Ibercaja -editora de Paisajes de una Lengua- comenzó con tres encargos previos entre los que destacan un reportaje sobre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdiso o una colaboración con Labordeta -"persona divertida e inteligente, pero difícil de trato. Fue el entonces presidente de la caja de ahorros, Manuel Pizarro, quien le propuso el proyecto sobre La Rioja, sobre el descubrimiento de las glosas, las primeras palabras en castellano y el entorno de los monasterios. "Entonces conocía poco de La Rioja -apunta-, así que me instalé en Ezcaray durante un tiempo y sólo, absolutamente sólo recorrí la zona, descubriendo algo matafísico". 

 

Técnicamente, Kim Castells empleó para realizar las fotografías riojanas un cámara analógica. "Bendita fotografía analógica, en aquellos años, 1992, la fotografía digital y el retoque digital estaban aún en mantillas, así que utilicé una Rolleiflex 6x6 con un visor extraordinario, uno de los últimos modelos analógicos que fabricaron. La película fue principalmente Fuji". 

 

Hoy, cuando todo el mundo realiza fotografías de sus viajes, paseos y excursiones, Castells acude una viviencia del pasado para describir cómo sale de la imágen típica de paisajes. "Hace muchos años -recuerda- hice unos trabajos para lo que entonces era el ICONA sobre el Parque Nacional de Ordesa. Aquella zona de los Pirineos la había visitado infinidad de veces, pero tenía ganas de realizar algo diferente, algo que como en la película 'El Ojo Público' no lo hubiera fotografíado la gente, quería fotografiar una vista desde el cañón de Anisclo del Monte Perdido, el Cilindro y el Pico de Añisclo. Vivaqueé allí y esperé la salida del sol para realizar la fotografía. Estaba sólo, totalmente sólo, y de repente me encontré haciendo giros y disparando a través del disparador a distancia, realizaba movimientos como los de tai chi. Comprendí que hasta ese momento había realizado fotografía aprendida y que allí había una fuerza secreta que me guiaba. Me había convertido en una herramienta, me utilizaba, Fue un momento de iniciación". Desde aquel instante, el fotógrafo asegura que ya nunca ha tratado de imponer la fotografía. "Aspiro -apunta- a publicar un libro que reuna todas esas fotografías en las que he conectado con esas fuerza secreta. Quizá el año próximo". Kim, Castells no tiene dudas "todos los paisajes tienen alma. Tengo recuerdos extraordinarios de los días perdido por los bosques de la Sierra de la Demanda. Si tienes paciencia encuentras unas nieblas maravillosas para realizar fotografías. Y los monasterios de La Rioja forman algo así como un polígono sagrado, ese territorio tiene una vibración especial, algo electromagnético".

 

Dicen que la obra de Kim Castells hace realidad el viejo lema de ‘escribir con la luz’, que es el significado etimológico del término fotografiar. Así debe de ser cuando los viñedos dibujan rejillas de sombra bajos sus parras al huir de la carretera, las barricas de roble francés parecen echar a rodar empujadas por el haz que ha conseguido burlar la oscuridad de la bodega y la nieve y las nubes son cómplices de la paciencia del fotógrafo que espera el momento decisivo; ese instante en que la belleza describe un camino, un bosque, un río, una región,/Javi Muro

 

 

 

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